Cultura y Sociedad 


¿Qué es la glosofobia? (II)

En la entrada del mes pasado, explicábamos qué era la glosofobia y cuáles eran los principales motivos que podían provocar su desarrollo. Este mes vamos a continuar con el mismo tema, pero en esta ocasión, se van a desarrollar las técnicas necesarias para controlar la glosofobia y conseguir hablar en público cada vez más tranquilos y seguros de nosotros mismos.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que este miedo en ocasiones puede llegar a ser clínico y debe ser tratado por especialistas. Hablamos de una fobia social específica, la cual se caracteriza por sufrir ansiedad y angustia ante situaciones sociales, y que por ello  se intentan evitar.

Por lo general, cuando nos encontramos con un problema, la primera opción es apartarlo en lugar de buscar una solución, y con el miedo a hablar en público o el miedo escénico ocurre lo mismo. Sin embargo, existen técnicas para superar estas barreras y tener un control cada vez mayor de este tipo de situaciones.

En primer lugar, vamos a enumerar una serie de técnicas psicológicas que ayudan a controlar las emociones. La reestructuración cognitiva consiste en modificar el modo de interpretación y valoración subjetiva. Resalta dos errores básicos que se cometen; pensar que siempre se hace mal, y pensar en ello mucho tiempo. El primer paso debe ser cambiar estas afirmaciones irracionales autoinducidas por afirmaciones racionales.Hablar en publico

En segundo lugar encontramos la importancia de la relajación, manteniendo una respiración adecuada y sosegada,  disminuyendo la temperatura o soltando los músculos.

Y en último lugar está la técnica del entrenamiento, la cual supone la exposición a situaciones más o menos comprometidas de manera progresiva. Gracias a esta técnica, por ejemplo se pueden observar los puntos a mejorar grabándose en vídeo.

Desde la Clínica Mayo, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la medicina, también recomiendan tener un buen manejo del tema y visualizar el éxito. Los pensamientos positivos ayudan a disminuir la visión negativa y por tanto la ansiedad, por lo que hay que imaginar que el resultado será el deseado.

La organización también es importante, hay que planificar el tiempo y apoyarse con recursos visuales o auditivos. Un esquema siempre ayuda a mantener el orden del discurso y aporta seguridad. Además, no hay que centrar la atención en la audiencia sino en la información, y no temer a los silencios, que pueden servir para respirar, pensar y recuperar el hilo en el caso de perderlo.

Una vez finalizado el discurso, es importante reconocerse el mérito propio ya que existe la tendencia a ser demasiado autocríticos. Sin embargo, también hay que tener en cuenta los errores cometidos para no volver a caer en ellos. Pero sobre todo, hay que ser conscientes de que el nerviosismo o la ansiedad por hablar en público son normales, como también lo son el miedo escénico, la ansiedad en los exámenes o el bloqueo del escritor.

 

Vía| Rpp.com, Guía psicológica

Más información| Libro Técnicas para hablar en público. Guía para una comunicación eficaz.

Imagen| Miedo a hablar en público

En QAH| ¿Qués es la glosofobia?(I)

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