Economía y Empresa 


¿Qué es la Economía de la Felicidad?

La felicidad es una de las cuestiones que más ha preocupado a los pensadores a lo largo de la historia; hace veinticinco siglos Aristóteles la definió como el bien supremo del hombre, Sócrates afirmó que no existía felicidad sin valores éticos como la virtud y Epicuro que devenía de vivir en un continuo placer que atendiera necesidades físicas básicas como la alimentación; innecesarias como la conversación, la gratificación sexual y las artes; y superfluas, como el reconocimiento o el poder político.

En La Economía de la Felicidad trabajan economistas, psicólogos y sociólogos

En la Economía de la Felicidad trabajan economistas, psicólogos y sociólogos

Los textos económicos clásicos definieron la felicidad desde una corriente filosófica y los economistas de gran parte del siglo XX estuvieron más preocupados  por conseguir objetivos de naturaleza económica y hablaron del bienestar en un sentido más amplio sin mencionar el término felicidad. Fue en el nuevo siglo cuando la visión cambió sustancialmente y trataron de relacionarla con algunas variables económicas tradicionales (renta, desarrollo, desempleo…) dando lugar a la Economía de la Felicidad, que estudia el efecto de las fluctuaciones macroeconómicas en la felicidad de las personas y en la que trabajan conjuntamente sociólogos, psicólogos, economistas y otros científicos sociales.

La investigación empírica más importante a este respecto la llevó a cabo en 1974 el economista Richard Easterlin en su artículo “Does Economic Growth Improve the Human Lot? Some Empirical Evidence”, que puso en duda la relevancia de la riqueza como variable explicativa primordial del bienestar y dio lugar a la famosa paradoja de la felicidad o paradoja de Easterlin. El economista americano hizo una comparativa entre varios países de la tendencia de sus ciudadanos al afirmar que eran felices y llegó a la conclusión de que en aquellos que tenían cubiertas las necesidades básicas el índice de felicidad medio no variaba, independientemente de la capacidad de ingresos. Respecto a las políticas gubernamentales la teoría sugirió que, una vez que las necesidades primarias estén cubiertas, las medidas políticas deberían centrarse en aumentar la satisfacción de los individuos, actuando sobre la Felicidad Interna Bruta, y no en el crecimiento económico, medido por el Producto Interior Bruto.

Bután, el país de la felicidad

Bután, el país de la felicidad

El ejemplo más extremo de esta paradoja lo tenemos en Bután, una pequeña y montañosa nación budista del norte de Asia, localizada en la cordillera del Himalaya, donde la riqueza no se mide en dinero sino en felicidad. Fue en el año 1974 cuando el cuarto rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, instauró como principal criterio político del país la Felicidad Nacional Bruta (FNB) basada en cuatro pilares: : desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo, preservación y promoción de la cultura, conservación del medio ambiente y buen gobierno. Para medir la felicidad una comisión realiza encuestas a los ciudadanos cada dos meses, procesa sus respuestas, establece un nivel de felicidad interna bruta por individuo y reagrupa los resultados para definir políticas de gobierno. Con apenas 700.000 habitantes, y a pesar de tener una renta per cápita muy baja, no tiene paro, la sanidad y la educación son gratuitas, un 60%  de su territorio está dedicado a bosques, tiene prohibida la venta de tabaco y es el primer país del mundo que implementa en un 100% la agricultura ecológica. Escépticos o no, Bután ha sabido compaginar la modernidad con la preservación de su cultura y está considerado como el país más feliz de Asia.

El dinero no da la felicidad pero es indudable que ayuda a sentar unas bases para conseguirla. El día a día en condiciones de pobreza extrema puede resultar muy complicado y el progreso económico mejora la calidad de vida si es un objetivo que se persigue junto a otros que influyen en nuestro bienestar: personales, fisiológicos, sociales…. y todos ellos deberían hacernos mantener una estrategia equilibrada frente a la vida para que la búsqueda de la felicidad no esté confinada al bello y montañoso reino de Bután.

Vía| Economía y Felicidad

Más información| Condé Nast Traveler, Gerencie, Bullspread, paradoja de la felicidad

Imagen| felicidad, Bután

En QAH| Bután y el índicador FIB o Felicidad Interior Bruta Coca-Cola, ¿la fábrica de la felicidad?

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