Economía y Empresa 


¿Qué es Employer Branding y para qué se utiliza?

Employer Branding, ¿qué es y para qué sirve?

 

El concepto de Employer Branding surgió por primera vez a mediados de los años sesenta en Reino Unido y Estados Unidos, aunque logró su consolidación como término universal y disciplina empresarial en los noventa. Se define como la suma de los esfuerzos, estrategias, políticas, iniciativas y herramientas utilizados por una compañía para definir, posicionar y gestionar su marca como elemento de atracción y retención de profesionales potenciales y actuales.

El alcance de esta disciplina va mucho más allá de la comunicación. Abarca cada aspecto de la experiencia de trabajo, de los procesos y prácticas de gestión que configuran la percepción de los empleados presentes y potenciales. En otras palabras, la gestión de marca como empleador profundiza en la realidad de la experiencia, trascendiendo de su mera presentación.

Una gestión de marca efectiva requiere definir aquello con lo que la organización quiere ser asociada en calidad de empleador, así como enfatizar todos los atributos que la diferencian del resto. Se trata, a fin de cuentas, de resaltar el equilibrio entre el valor que se espera que los trabajadores aporten a la compañía y la Promesa de Valor al Empleado (EVP), el valor de estar empleados por la misma que pueden éstos esperar recibir a cambio.

Para lograrlo, se requiere proyectar e implantar una serie de palancas internas y externas conectadas entre sí. A partir de la cultura e identidad corporativas se definen los procesos de gestión de personas (selección, formación, retribución,…) que contribuyen a materializarlas y trasladarlas a la realidad de los empleados de forma homogénea. Esto se refuerza con la apertura de canales ascendentes y descendentes de comunicación interna, y planes de capacitación para la dirección y los mandos intermedios, agentes clave en la efectividad del impacto en el conjunto de los empleados.

Las mismas cultura e identidad corporativas han de proyectarse hacia el exterior de forma coherente a través de la comunicación corporativa y quedar suficientemente reflejadas en las acciones de comunicación como empleador (ofertas, asistencia a ferias de empleo,…). La estrategia de marketing como empleador se debe dirigir, no sólo a profesionales en el mercado, sino también a prescriptores de empleo y a ex-empleados, importantes embajadores de marca en potencia.

De este modo, los fines últimos de un sistema de Employer Branding son alcanzados tanto internamente, ya que se retiene el talento existente dentro de la compañía y se mantiene (o recupera) el compromiso de los empleados, como externamente, puesto que se construye y consolida una buena reputación como empleador, atrayendo talento hacia la compañía.

 

Más información| Employerbrandingtoday,CIPD

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