Historia 


¿Qué es el Toisón de Oro?

Pocos son los afortunados que pueden lucir la máxima condecoración que puede otorgar el Rey Don Juan Carlos I: el Toisón de Oro. Esta medalla y su correspondiente collar se concede desde hace seis siglos a personas que por su excelencia y mérito personal el Rey del Reino de España considera oportuno reconocer, pero con un límite: durante el tiempo que dura su reinado solo puede otorgar un máximo de sesenta collares, es decir, un mismo rey solo puede premiar a sesenta personas como miembros de la Orden del Toisón. Pero, ¿cuándo nace esta tradición y por qué?

El Toisón de Oro, la máxima distinción que otorga el Rey

El Toisón de Oro, la máxima distinción que otorga el Rey

Esta condecoración no nace en España sino en Bélgica, en la ciudad de Brujas, por orden de Felipe III “el Bueno” en 1430 como consecuencia de la necesidad de conceder una distinción con intereses políticos y territoriales y con el objetivo de defender los ideales caballerescos en su ducado, creando con este fin la Orden del Toisón de Oro. La distinción llega a nuestro país tras el matrimonio en 1495 entre su descendiente Felipe ‘El Hermoso’ y Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos. Fruto de este matrimonio nace Carlos I de España y V de Alemania. El reinado de este último supuso una de las épocas de máximo esplendor de la orden, llegando a celebrarse diversos capítulos entre los caballeros miembros, reuniones que tuvieron lugar hasta que en 1559 Felipe II realizó en Gante (Bélgica) la última gran cita de los caballeros de esta orden por la dificultad de reunir a todos en un mismo sitio, pero esto no supuso su desaparición.

El momento más complicado y que causó la división fue con la Guerra de Sucesión española entre 1701 y 1713. Hubo entonces dos grandes maestres: Felipe de Anjou y el archiduque Carlos, ambos pretendientes al trono español. De este modo se crean dos órdenes: la orden austriaca, representada actualmente y desde el año 2000 por el archiduque Carlos de Habsburgo-Lorena; y la orden española representada por Don Juan Carlos I. Este último como consecuencia del acceso al trono de Felipe V de España tras ganar la Guerra de Sucesión en 1713 y que supuso el inicio de la tapa de los Borbones, que perdura hasta nuestros días, en el trono español.

La última vez que el Rey concedió el Toisón de Oro fue el 1 de abril de 2014 al secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias

La última vez que el Rey concedió el Toisón de Oro fue el 1 de abril de 2014 al secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias

Actualmente es el Jefe del Estado de España quien concede la insignia de la Orden del Toisón de Oro, pero con el formalismo de que es el Consejo de Ministros quien ratifica el nombramiento, que posteriormente es publicado en el Boletín Oficial del Estado. Don Juan Carlos I en lo que lleva de reinado ha nombrado a 21 caballeros y 3 damas de la orden (en este enlace puedes ver la lista). Como dato curioso cabe señalar que la distinción debe regresar al Monarca tras el fallecimiento del premiado ya que el Toisón de Oro no es un título hereditario. Aunque la familia se queda para el recuerdo una pequeña insignia que mantiene la memoria de la pertenencia su familiar fallecido en tan distinguida orden. Se calcula que a lo largo de su historia se han concedido cerca de 1.200 toisones, que en la actualidad tiene un valor económico de 50.000 euros.

Pero antes de terminar tres anécdotas que contar sobre esta distinción durante el reinado del actual Rey:

La primera es consecuencia de la falta de reconocimiento de la mujer a lo largo de la historia. Esta situación hizo que para ver a una mujer con esta condecoración se tuviese que esperar a 1985 cuando Don Juan Carlos concedió el Toisón de Oro por a la Reina Beatriz de los Países Bajos, convirtiéndose así en la primera dama de la Orden. Ese mismo año se lo concede también a Margarita de Dinamarca, y en 1989 a la Reina Isabel II de Reino Unido.

Como he relatado antes, cuando el caballero que posee el Toisón fallece, la familia tiene que devolverlo, pero hay uno que nunca regresará a manos de la Casa Real española. Se trata del concedido al emperador de Japón, Akihito, debido a que lo perdió en su viaje a nuestro país en 1994. Durante su visita iba a asistir a una cena de gala en el Palacio Real y tenía que lucir la condecoración, pero se le olvidó. Cuando ya estaba en España se pidió a Iberia que lo trajese en uno de sus vuelos con urgencia para que llegara a tiempo, pero la mala suerte perduró con un retraso de salida de 18 horas y una escala en Moscú, donde se extravíó. Al cambiar la tripulación el Toisón desapareció. Nunca se supo donde acabo a parar.

Y por último, una de las condecoraciones que más carácter afectivo tuvo para el Rey Juan Carlos I fue cuando se lo dio al ex presidente y su amigo Adolfo Suárez. Fue en 2008, año en el que la enfermedad neurológica que sufría Suárez le impidió reconocer al Rey. Según cuenta su hijo, Adolfo Suárez Illana, el Rey se acercó al ex presidente, quien preguntó “¿Quién eres?” a lo que el Rey le responde “¡Gilipollas, quien voy a ser, tu amigo”. Suárez le susurra “¿Tú también vienes a por dinero?”.

 

Vía| El collar de los poderosos (XLSemanal, 19 de febrero de 2012, página 46 y 47) y El Toisón de Oro.

Imagen| Foto 1, Foto 2

 

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