Tecnología y Social Media 


Qué es el Síndrome de Diógenes digital y cómo podemos afrontarlo

La definición que ya conocemos sobre síndrome de Diógenes y que encontramos fácilmente por la web es la siguiente: “Un trastorno del comportamiento que normalmente afecta a personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social y por el aislamiento voluntario en el propio hogar, acompañados en la mayoría de los casos por la acumulación en él de grandes cantidades de basura o de desperdicios domésticos”.

A este trastorno se le denominó así por Diógenes de Sínope, un filósofo de la época de Aristóteles que se hizo famoso por preconizar un modo de vida austero y renunciar a todo tipo de comodidades.

Pero, ¿sabes qué es el Síndrome de Diógenes digital? Se trata de la misma conducta pero asociada a la tecnología. Podríamos definirlo como la tendencia a almacenar indiscriminadamente todo tipo de contenidos: música, películas, artículos, enlaces, etc.

La mayoría de esta información se guarda “por si acaso”, “para leerlo luego”, “por si un día me aburro”, etc. y se van acumulando hasta que llega un momento en el que la capacidad del disco duro del ordenador no es suficiente y surge la necesidad de recurrir a dispositivos de almacenamiento externos.

Existe esa tendencia de almacenar, de querer saber de todo. Nos encontramos en la sociedad del conocimiento y estamos constantemente recibiendo información pero, ¿realmente se asimila?  Se engulle y se engulle pero no se digiere y por eso no es de extrañar que alguna que otra vez nos indigestemos.

¿Cómo podemos afrontarlo?

En primer lugar, hay que ser conscientes de que aunque los contenidos que guardamos ocupan un espacio, aunque no sea físico y que por eso es necesario hacer limpieza de vez en cuando.

En segundo lugar, se debe ser realista y seleccionar. No se puede saber de todo, por lo que hay que tener claro cuáles son nuestras áreas de interés y centrarnos en ellas. Es muy fácil perderse engullendo en el gran buffet que es Internet, donde unos contenidos enlazan con otros y al final uno acaba enredado sin saber para qué había encendido el ordenador.

Herramientas de almacenamiento como Delicious nos pueden ayudar a tener ordenados todos esos enlaces interesantes que encontramos diariamente. Además, su sistema de etiquetas nos permite recuperarlos fácilmente si alguna vez necesitamos consultarlos. En cuanto al resto de los contenidos que se suelen almacenar se puede sacar partido de la famosa “nube” con programas como Dropbox o el recién estrenado Google Drive. No obstante, tened claro que no se trata de pesar la información de un soporte a otro, se trata de priorizar lo que es importante guardar y lo que no.

Pero, lo más importante de todo es evitar que el excesivo bombardeo de información que nos rodea diariamente nos agobie y nos supere. En muchas ocasiones, las personas sufren estrés simplemente por querer abarcar más de lo que son capaces de aguantar y en este caso, puede ocurrir lo mismo.

Hay que tomárselo con calma y perder el miedo a borrar contenidos. Antes de hacer clic en “Guardar”, piensa si realmente es necesario.

Imagen | Tecno cosas

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