Jurídico 


¿Qué es el silencio administrativo?

El silencio administrativo es una figura jurídica que nace del deber legal de las Administraciones Públicas de contestar a cualquier petición realizada por un ciudadano (en adelante administrado). A la obligación de resolver por parte de las Administraciones Públicas le acompaña la figura jurídica del silencio administrativo como garante de la seguridad jurídica del administrado. Se puede decir en cierto modo que el silencio administrativo es una figura que restringe la autotutela declarativa y ejecutiva de la Administración Pública.

¿Pero qué es propiamente el silencio administrativo? El silencio administrativo es una presunción legal de la voluntad de la Administración Pública con un cierto contenido ante la falta de resolución administrativa expresa. Esto es, la ley faculta al administrado a interpretar la falta de contestación por parte de la Administración en un sentido u otro dependiendo del tipo de acto administrativo.

Silencio Positivo es el silencio de la Administración al que la ley le otorga un valor afirmativo. El silencio se entenderá como positivo en los supuestos de autorizaciones, licencias y los de aprobaciones relativas a fiscalización y tutela (casos de control preventivo). Los efectos del silencio positivo son los de un verdadero acto administrativo concediendo la petición del administrado. Esto es, el silencio positivo tiene el mismo valor que la resolución expresa por parte de la Administración.

Silencio Negativo  es el silencio de la Administración al que la ley le otorga un valor desestimatorio. El silencio se entenderá como negativo en los procedimientos iniciados por el administrado que resuelvan sobre concesiones de dominio público, concesiones de servicios públicos, reclamaciones y recursos. El silencio negativo no tiene naturaleza de acto administrativo sino que es una ficción (fictio iuris) favorable al administrado. Esta ficción permite al administrado acudir directamente a la jurisdicción contencioso-administrativa sin esperar la respuesta de la Administración. No obstante en este caso la Administración podrá dictar el acto administrativo; que no había dictado, tanto reiterando su negativa, o dándole la razón al administrado.  Como vemos el efecto principal del silencio negativo es el de facultar al administrado a acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa ante la no contestación a un recurso por parte de la Administración.

Cuatro Notas Esenciales:

  1. La Administración está obligada a dictar resolución expresa en todos los procedimientos.
  2. El Silencio Administrativo es una figura que permite al administrado saber a qué atenerse cuando la Administración no emite resolución expresa.
  3. El Silencio Administrativo sólo opera en procedimientos iniciados a instancia del administrado: autorizaciones, licencias, recursos, etc. Cuando es la Administración la que inicia un procedimiento y no lo continúa se produce la caducidad del procedimiento, no el silencio.
  4. El tipo de silencio depende del tipo de procedimiento.

Vía| Curso de Derecho Administrativo: Tomo 1. GARCÍA ENTERRÍA, Eduardo. Edición decimocuarta. Págs. 602 y sgtes.

Más información| Artículos 42, 43 y 44. Ley 30/1992, de 26 de noviembre de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

Imagen| Silencio administrativo

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