Cultura y Sociedad 


¿Qué es el esperanto?

 

Pero el Señor bajó para observar la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, y se dijo: «Todos forman un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es sólo el comienzo de sus obras, y todo lo que se propongan lo podrán lograr. Será mejor que bajemos a confundir su idioma, para que ya no se entiendan entre ellos mismos.»

Génesis, 11, 5-7

L. Zamenhof. Creador del esperanto.

En 1887, el oftalmólogo Lázaro Zamenhof publicaba en Varsovia La lengua internacional bajo el pseudónimo de Doctor Esperanto. Tras diez años de trabajo había conseguido establecer las normas básicas de una lengua de comunicación universal, probando la validez de la misma en textos de carácter literario que él mismo había traducido o generado. La popularidad del invento llevó al esperanto a obtener una gran número de hablantes en las primeras décadas y en 1905 se convocó el primer Congreso Universal de Esperanto. Hoy en día, pese a que el número de esperantistas ha ascendido – se estima – a dos millones,  la posibilidad de una lengua única de comunicación se concibe como una utopía, aunque los defensores del esperanto ven el futuro de la lengua de Zamenhof con gran optimismo.

La definición filológica del esperanto lo sitúa en el grupo de las llamadas lenguas artificiales, es decir, aquellas creadas por el hombre a partir del estudio de las lenguas naturales y que, por tanto, no pertenecen genealógicamente a ninguna de las familias lingüísticas establecidas por los historiadores. Zamenhof construyó su esperanto a partir de elementos de las diferentes lenguas europeas: en su forma escrita muestra una versión modificada del alfabeto latino y su corpus léxico está compuesto, casi en su totalidad, por elementos extraídos de la familia latina (latín, italiano, francés y español) y la germánica (inglés y alemán). Fonológicamente, el esperanto posee cinco sonidos vocálicos y 23 consonánticos ya presentes en la mayoría de las lenguas del continente europeo.

El fin perseguido por los defensores del esperanto no es otro que la posibilidad de un instrumento único de comunicación para todo el planeta, una lengua de intercambio que fuera utilizada – como durante muchos siglos fue utilizado el latín o el inglés en la actualidad – como lengua de cultura y, al mismo tiempo, como medio para el uso lingüístico cotidiano.

Se cumple, en este 2012, el 125 aniversario de la creación del esperanto. Desde Qué Aprendemos hoy hemos pretendido acercaros la propuesta de Zamenhof para la unificación lingüística universal y nos preguntamos: ¿sería posible que todo el planeta utilizara una lengua única construida por el hombre a partir de las ya conocidas? ¿Hasta qué punto sería práctico?

 

Más información| Pinker, Steven, El instinto del lenguaje, Alianza editorial, Madrid, 2007

Imagen| zamenhof

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