Cultura y Sociedad 


¿Qué es el efecto Google?

El auge de los buscadores de internet ha cambiado la forma en que nuestro cerebro recuerda la información, produciéndose así un cambio en los procesos de aprendizaje y de memoria. A este proceso se le denominó efecto Google, proceso por el cual, y según la psicóloga Betsy Sparrow que junto con otros colegas como Jenny Liu, Daniel M.Wegner, fueron los encargados de liderar la investigación para detectar en que medida nuestra memoria se veía debilitada por el uso de los buscadores de internet a la hora de recabar información,el uso de internet se convertiría en una forma primaria de lo que los psicólogos llaman memoria-recuerdos transactivos, que son externos a nosotros, y que funcionarían como una memoria externa al que se puede acceder a golpe de click, que no conllevaría ningún esfuerzo y al que se podría acceder de forma constante.

El conNuestro-cerebro-marcas-y-google-150x150cepto de memoria transactiva se había conceptualizado ya en 1985, cuando el psicólogo David Wegner demostró que en un grupo de trabajo, un experto en una materia se despreocupa de retener otro tipo de conocimiento que sabe que posee otro miembro del equipo y al cual puede recurrir en caso de necesitarla.

La investigación tuvo su base en un planteamiento de la Dra. Sparrow, que tras darse cuenta de la frecuencia a la que recurría a la base de datos de cine IMBD para consultar datos sobre películas, se hizo la pregunta de cómo se retenía tanta información antes de que existiese internet. Tras cuatro experimentos con estudiantes de varias Universidades, obtuvo la respuesta que fue publicada en la revista Science en el 2011 bajo el nombre “El efecto google sobre la memoria, consecuencias cognitivas de tener la información a golpe de teclado”.

Los experimentos consistían en dar determinada información a varios grupos de estudiantes. Aquellos que no sabían las respuestas a las preguntas que se les formulaban, automáticamente pensaban en internet como el lugar para encontrar la información. Se averiguó también que si los estudiantes sabían que la información estaba disponible en otro momento o se podía acceder a ella fácilmente, no recordaban tan bien la respuesta como cuando creían que la información no estaría disponible. Y por último subrayaba que cada vez más personas no memorizaban datos porque confiaban en que podían conseguirlos, sino que no los memorizaban porque confiaban en su habilidad para encontrarlos.

Nuestra memoria parece estar adaptándose a la tecnología, para bien o para mal. Algunos psicólogos argumentan que estos cambios son dañinos y para otros supone un fortalecimiento para nuestro cerebro. El quid de la cuestión estaría en encontrar un equilibrio para optimizar nuestras eficiencias y capacidades.

Vía|Columbia

Mas información|El País, Science

Imágenes|Google

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