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Qué Aprendemos Hoy

¿Qué es el descalce de plazos?

En mi primer artículo explicábamos en qué consistía la reserva fraccionaria (aquí), hoy vamos a ver cómo este sistema permite a los bancos realizar lo que se conoce como descalce de plazos.
En primer lugar, expliquemos en qué consiste el descalce de plazos. Básicamente, consiste en la posibilidad de pedir prestado, por ejemplo, a corto plazo e invertirlo a largo plazo. Tenemos a un individuo con ahorros que decide abrir una cuenta de depósito en un banco, y así rentabilizar sus recursos para el día de mañana vivir mejor. Supongamos que el contrato de depósito tiene una duración de dos años. El banco, utiliza este depósito durante dicho período, durante el cual debe utilizar este dinero para invertir y así poder pagar el principal más los intereses que hayan acordado entre el ahorrador y el banco.

¿Qué es el descalzo de plazos?

Supongamos que la entidad financiera decide dedicar estos recursos del ahorrador a prestarlos durante un período de ocho años, ya que así obtendrá una mayor rentabilidad. Hay que recordar, que normalmente los tipos de interés a corto plazo son menores que los de a largo plazo. Así pues, si el banco se ha financiado (a través del ahorrador) a dos años a un tipo del 2%, y vuelve a prestar dichos recursos a un interés del 8%, la ganancia que obtiene el “intermediario” (banco) es del 6%.

Como podremos comprobar en esta operación a tres hay algo que se “descuelga o se descalza”, esto es el tiempo. Tenemos dos contratos, uno entre ahorrador y banco; y otro entre banco y familia (por ejemplo). El primer contrato tiene una duración de dos años, mientras que el segundo contrato tiene una duración de ocho años. El banco está obligado a devolver al ahorrador el principal más intereses en dos años, mientras que el banco no obtendrá los ahorros hasta dentro de ocho años.

¿Cómo es posible entonces que la operación salga bien y que el banco no suspenda pagos? Gracias al sistema de reserva fraccionaria, que otorga, a los bancos, la posibilidad de refinanciarse mediante el método que explicábamos en el primer artículo, y evitar así esa problemática que surge de endeudarse a corto plazo y prestar a largo plazo.

El principal problema de este modo de actuar es hacer creer a la economía (a todos los individuos) que existe un mayor ahorro del que realmente hay. En el momento en que los bancos no puedan obtener liquidez para pagar a los ahorradores (prestamistas en este caso), el sistema se desmorona como un castillo de naipes.

 

Vía| Juan Ramón Rallo

Imagen| El tiempo es oro

 

Juan Pescador Rodriguez Escrito por el nov 2 2012. Archivado bajo Economía y Empresa, Finanzas.





  • http://twitter.com/ArtirKelathorn José Luis Ricón

    No es exactamente debido a la reserva fraccionaria: Es cierto que sólo se pueden descalzar depósitos a la vista si opera una reserva fraccionaria. Pero incluso con la solución del coeficiente de caja del 100% (para depósitos a la vista), podrían seguir descalzándose otros depósitos. Nadie impediría coger un depósito a 3 meses e invertirlo en hipotecas a 30 años. Y esto, sí, engaña al mercado acerca de las preferencias temporales de la sociedad, aparentando haber más ahorro disponible a largo plazo cuando realmente no lo hay.

    ¿Cómo resolvería el mercado esta clase de situaciones? Pues cabe pensar que sin curso legal o forzoso, el oro volvería a ser dinero y cualquier banco podría emitir billetes que den derecho a ese oro. Entonces, si un banco tratase de descalzar plazos, poniéndose en una posición de iliquidez suma, los demás bancos no tendrían más que hacerse con billetes de ese banco y exigirle su redención ipsofacto, lo que provocaría una quiebra de ese banco, ya que los bancos centrales (que os habría, pero privados) no estarían dispuestos a prestar a un banco así de manirroto.

    Por tanto, en un mercado libre, no habría problema en invertir este ahorro a la vista en activos a corto plazo, (descontar letras de cambio, por ejemplo): Por un lado la situación de iliquidez se ve resuelta en un par de meses, cuando vence la letra, y por otro, no se provocan las distorsiones que la inversión a largo sí provoca. Esta sería la forma ‘beneficiosa’ de la reserva fraccionaria y no la perversión que tenemos ahora.

    • http://twitter.com/Enrigsa Enrique

      No hay ningún problema en que en un coeficiente del 100% se pida prestado a 2 años y se invierta a 5, porque a los 2 años puedes volver a captar el ahorro y pedir prestado a 3, lo importante es que el depositante sea consciente de que eso es ahorro y no efectivo o equivalentes, que es el gran problema de la reserva fraccionaria, descoordina a ahorradores e inversores, hay una doble disponibilidad de efectivo para ambos, y obviamente esto descoordina a ambos por cuanto piensan que hay más liquidez en el mercado.
      La posiblidad que comentas era la situación de antes de la aparición de la banca central, con patrón oro y sin prestamista de última instancia. Seguía habiendo ciclos recurrentes, eso sí más cortos, ya que no había un prestamista de última instancia que pudiese alargar el ciclo inyectando más liquidez.
      Pensar que los depositantes son capaces de ver si un banco gestiona bien financieramente su balance es un poco iluso: ¿alguno de vosotros ha analizado los estados financieros con detalle de las instituciones en las que depositáis el dinero?

    • http://twitter.com/ArtirKelathorn José Luis Ricón

      Sí que hay problema: exactamente la misma descoordinación que se produce al prestar depósitos a la vista a largo plazo. ¿Qué diferencia hay entre prestar de un depósito a la vista y prestar de un depósito a 1 día? A efectos de ciclo económico, nula. Con reserva 100% lo que comentas de prestar a 2, invertir a 5 y luego recaptar ahorro para pagar lo anterior ocurre igual en un sistema de banca libre. En ambos casos, si te equivocas en tus decisiones y no generas confianza, ergo no se te presta, tu depositante se verá privado de su ahorro.

      Luego, con la reserva fraccionaria no hay un problema de doble disponibilidad (como dice Huerta). Un billete no es un título de propiedad sobre un bien depositado en el banco que es tuyo (Sólo sería el caso si hablásemos de depósitos ‘puros’ en el derecho tradicional). Un billete es simplemente una promesa de pago, no dinero.

      Es decir, imaginemos que me das 10 euros y te doy un papel que dice “Cuando quieras me das este papel y te doy 10 euros. (En caso de no hacerlo, se actuará acorde a la cláusula tal y tal, y deberé pagar un interés, o ir a jucio por fraude, etc…)”. Pues bien, ahora tus 10 euros son míos, no tuyos. Y tú tienes derecho a que te de 10 euros (No necesariamente esos mismos euros). No hay tampoco incumplimiento de nada hasta que me pidas dinero y no pueda pagarte.

      En cuanto a eso último, no hablo de los depositantes (Que sin un fondo de garantía de depósitos y con la amenaza de perderlo todo, mirarían con más cuidado donde meter sus ahorros) Sino de bancos. Bancos a los que les interesa quebrar a la competencia para aumentar su cuota de mercado. Ellos sí tienen analistas para leer balances y ver si podrían atacarles de la manera que describo.

    • David de Bedoya

      En este debate me voy a meter hoy por la noche o mañana por la mañana que ahora estoy liado, pero estoy de acuerdo con JL, por mucho que nos empeñemos, en un sistema en el que la reserva fraccionaria fuera del 100% para depósitos (contratos de almacenaje y no de préstamo) los contratos de préstamo bancario a X plazo podrán ser reinvertidos a un plazo superior montándose un esquema Madoff que podría acabar por reventar. La diferencia está en que si dicho sistema revienta con un coeficiente de caja del 100% para depósitos y el banco quiebra, el efecto dañino para aquel que deposita y sólo deposita es nulo directamente y menor indirectamente.

  • Enrigsa

    Mira a ver que te parece este vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=PAJ4vzOAPAU Existe debate con esto entre los austriacos

    • http://twitter.com/ArtirKelathorn José Luis Ricón

      Sí, hay dos tesis: Una es la de que la reserva fraccionaria es el problema (Huerta, Rothbard, Hoppe…) y otra es que es el descalce de plazos (Rallo o Fekete)

  • Juan Pescador Rodríguez

    Muchas gracias José por dejar el comentario, complementa el artículo bastante bien y ofrece un supuesto de actuación en la hipótesis de banca libre. Creo que estamos de acuerdo con que sin reserva fraccionaria los descalces de plazos no se producirían con tanta agresividad como actualmente, los bancos dependerían de sus acreedores para realizar dichas operaciones, que por supuesto seguirían existiendo, pero desde luego con una mayor responsabilidad bancaria, ya que no tienen la red de seguridad que les otorga tener un prestamista de última instancia. Todo esto lo has explicado muy bien en tu comentario. Gracias

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Juan Pescador Rodriguez

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Juan Pescador Rodriguez

Licenciado en Economía por la Universidad de Salamanca.

Redactor de la sección de Economía y Empresa. Ver perfil completo

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