Economía y Empresa 


¿Qué es el déficit de tarifa del sector eléctrico?

¿Qué es el déficit de tarifa del sector eléctrico?

¿Qué es el déficit de tarifa del sector eléctrico?

Probablemente a lo largo de  las últimas  semanas  te hayas preguntado que es exactamente el déficit de tarifa del sector eléctrico y como repercute en tu economía. A continuación, despejamos las principales incógnitas y terminos clave que te ayudarán a entender el porqué de esta deuda y sus consecuencias.

¿Qué pagamos en nuestra factura de la luz?

Cada vez que un hogar o una gran industria consumidora de electricidad  abona su factura de la luz está pagando tres conceptos (de manera muy simplificada):

  1. El coste de generar la electricidad: únicamente producir electricidad en las centrales de generación, tanto en las centrales renovables como en las “clásicas” de carbón, de gas, nucleares, etc.
  2. Los peajes eléctricos: destinados a pagar el resto de elementos necesarios para el funcionamiento del sistema eléctrico (los analizaremos en seguida más en detalle)
  3. Los impuestos (IVA e impuesto sobre la electricidad, que se los queda Hacienda).

Los peajes de los que me has hablado ¿En qué se destinan?

Los peajes eléctricos sirven para pagar numerosos conceptos, denominados costes regulados. Todos estos costes tienen algo en común, los regula el gobierno y (en principio) son necesarios para el correcto funcionamiento del sistema eléctrico.

Entre estos costes regulados se encuentran el transporte y la distribución de electricidad (las instalaciones necesarias para que la electricidad llegue desde las centrales hasta los consumidores), renovables (pago a los dueños de instalaciones renovables sin los que dichas instalaciones no serían rentables y por lo tanto nadie las desarrollaría), extrapeninsulares (subvención a los generadores de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla para compensarles por los sobrecostes que supone generar electricidad en esas zonas), pagos por capacidad (pagos a determinadas centrales que proporcionan al sistema eléctrico seguridad de suministro, ya que pueden funcionar en cualquier momento cuando el sistema las necesita), subvenciones a la producción de carbón nacional, entre otra serie de costes.

Esto significa que estos costes regulados no se pagan con los impuestos de todos los españoles (IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades, etc.), sino que los sufragan únicamente los consumidores de electricidad, en función de su consumo (una fábrica paga más dinero en peajes que un hogar) a través de la factura de la luz.

Evolución del déficit de tarifa anual

Evolución del déficit de tarifa anual

Vale, ya entiendo cómo funciona, entonces, ¿Cuál es el problema?

El problema es que durante los últimos años, se ha recaudado menos dinero del que era necesario para pagar estos costes regulados y por lo tanto, se ha creado una deuda, es decir, se ha tenido que pedir dinero prestado para pagarlos. Esta deuda es la que se denomina déficit de tarifa.

¿Por qué se ha recaudado menos de lo que se debería?

Analicemos con un poco más de detalle las dos caras de la moneda: los ingresos y los gastos.

Por el lado de los ingresos, desde los diferentes gobiernos no se han aumentado los peajes lo suficiente con el objetivo de no incrementar las facturas de la luz (ya no sólo a particulares, que también, sino a la gran industria, que necesita de electricidad lo más barata posible para ser competitiva). Adicionalmente a esta decisión política, el descenso del consumo eléctrico, fruto de la crisis económica, ha implicado unos menores ingresos por peajes, ya que una parte importante de los mismos van ligados al consumo.

Evolución de los costes regulados del sector eléctrico

Evolución de los costes regulados del sector eléctrico

Por el lado de los costes, la apuesta gubernamental por el fomento de las energías renovables ha producido un incremento considerable de los mismos (más instalaciones implican más subvenciones). Aunque esta no ha sido la única partida que ha aumentado su cuantía, si ha sido la que más lo ha hecho en estos últimos años. Para mayor gravedad, la mayoría de los costes regulados se dedican a remunerar inversiones realizadas en el pasado, por lo que no resulta sencillo reducir dichos pagos ya que lanzaría un mensaje de inseguridad jurídica a potenciales inversores.

¿Cuál es el tamaño de este problema?

A finales de 2013, la deuda viva total (lo que aún nos queda por pagar) ascendió a más de 25.000 millones de € (mayor que el rescate a Bankia, que fue de unos 22.000 millones), es decir, que los consumidores de energía eléctrica soportamos una deuda adicional de casi un 2,5% del PIB.

Y, ¿Qué se está haciendo para solucionarlo?

La solución es tremendamente complicada, pero se están realizando esfuerzos importantes por parte de todos los agentes del sector: los consumidores, tanto hogares como industrias, con un aumento de los peajes y, por lo tanto, de la factura de la luz, las grandes empresas eléctricas se les reducen sus pagos regulados y se les han “diseñado” nuevos impuestos especiales y los inversores (institucionales y domésticos) de centrales de generación renovables, que han visto reducidos los ingresos prometidos cuando decidieron acometer su inversión. Todos soportan en mayor o menor medida el esfuerzo necesario para reconducir esta delicada situación.

Imagen|IMF Business School

En QAH| El lado oscuro de la factura de la luz, ¿Cómo se fija el precio de la luz?, Ahorra luz con la tecnología: aplicaciones para estar al tanto.

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