Jurídico 


¿Qué es el concurso de acreedores? I

El concurso de acreedores es el proceso judicial destinado a conseguir el pago a los acreedores cuando un deudor deviene insolvente, es decir, cuando resulta incapaz de atender sus obligaciones de pago.

Este proceso puede abrirse a instancia de los acreedores o bien a petición del propio deudor. Y lo normal será que termine con un convenio en el que, con el patrimonio de este deudor se determine el pago en la medida de lo posible a los acreedores.

Existen determinados casos en los que, dentro de este proceso se abrirá la denominada fase de calificación del concurso:

  • Cuando el convenio incurra en alguno de los siguientes supuestos:
  • Una quita superior a un tercio del importe de los créditos
  • Una espera superior a 3 años
  • En caso de liquidación.

Como podemos apreciar, la calificación procede en caso de que el convenio sea especialmente lesivo para los intereses de los acreedores, o bien cuando ni siquiera se haya podido aprobar un convenio, teniendo que acudir por tanto a la liquidación.

Y tiene como objetivo comprobar si el deudor ha actuado con culpabilidad o no (dolo o culpa grave) y en su caso, depurar las responsabilidades que sean procedentes y determinando las personas que deban ser responsables.

Según la Ley Concursal, el concurso se podrá calificar en una de estas dos categorías:

  • Fortuito
  • Culpable

Pasemos ahora a examinar cada una de ellas.

Concurso fortuito

Se trata de una calificación residual o subsidiaria, cuando no se den las circunstancias que permitan calificarlo como culpable.

En la Ley Concursal no existe una definición formal pero anterior a esta Ley el Código de Comercio definía la quiebra fortuita como la del comerciante a quien sobrevinieren infortunios que, debiendo estimarse casuales en el orden regular y prudente de una buena administración mercantil, reduzcan su capital al extremo de no poder satisfacer en todo o en parte sus deudas.

Se trata por tanto de casos no imputables al deudor, sino a circunstancias excepcionales.

Concurso culpable

El concurso se calificará como culpable cuando en la generación o agravación del estado de insolvencia hubiera mediado dolo o culpa grave del deudor o, si los tuviere, de sus representantes legales y, en caso de persona jurídica, de sus administradores o liquidadores, de hecho y de derecho, apoderados generales, de quienes hubieren tenido cualquiera de estas condiciones dentro de los dos años anteriores a la fecha de declaración del concurso, así como de sus socios conforme a lo dispuesto en el artículo 165.2 (art. 164.1 de la Ley Concursal).

Presunciones de culpabilidad del concurso.

El concurso se presume culpable, salvo prueba en contrario (iuris tantum) cuando el deudor o, en su caso, sus representantes legales, administradores o liquidadores:

  • Hubieran incumplido el deber de solicitar la declaración del concurso.
  • Hubieran incumplido el deber de colaboración con el juez del concurso y la administración concursal o no les hubieran facilitado la información necesaria o conveniente para el interés del concurso o no hubiesen asistido, por sí o por medio de apoderado, a la junta de acreedores, siempre que su participación hubiera sido determinante para la adopción del convenio.
  • Si el deudor estuviera obligado legalmente a la llevanza de contabilidad y no hubiera formulado las cuentas anuales, no las hubiera sometido a auditoría, debiendo hacerlo, o, una vez aprobadas, no las hubiera depositado en el Registro Mercantil o en el registro correspondiente, en alguno de los tres últimos ejercicios anteriores a la declaración de concurso.

Por otro lado, el concurso se presume culpable, salvo prueba en contrario (de nuevo, iuris tantum) cuando los socios o administradores se hubiesen negado sin causa razonable a la capitalización de créditos o una emisión de valores o instrumentos convertibles y ello hubiera frustrado la consecución de un acuerdo de refinanciación de los previstos en el artículo 71 bis.1 o en la disposición adicional cuarta o de un acuerdo extrajudicial de pagos. Para que opere esta presunción:

  • Debe existir un informe emitido por un experto independiente que aconseje esta operación de capitalización.
  • el acuerdo propuesto deberá reconocer en favor de los socios del deudor un derecho de adquisición preferente sobre las acciones, participaciones, valores o instrumentos convertibles suscritos por los acreedores, a resultas de la capitalización o emisión propuesta, en caso de enajenación ulterior de los mismos

En la segunda parte de este artículo abordaremos el sistema de hechos de calificación culpable, que completa el sistema de presunciones de culpabilidad. Así como los complices en la culpabilidad, y los efectos de la calificación del concurso como culpable.

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