Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Qué es el arte feminista?

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Marina Abramovic en una de sus performances.

La veintena de mujeres fallecidas en las últimas semanas a causa del maltrato de género ha provocado que desde QAH les dediquemos un espacio a las mujeres que desde la acción artística lucharon por la igualdad de género. Para comenzar, deberemos dividir dos términos sin los cuales el arte feminista carecería de sentido. Pese a que en la actualidad el feminismo ha sido degenerado a la superioridad de la mujer sobre el hombre, estas mujeres lo único que buscaban era la igualdad entre ambos sexos y no a la preponderancia de lo femenino sobre lo masculino, lo que en realidad es conocido como hembrismo. Como historiadora del arte y firme defensora de la igualdad de géneros, una de las primeras preguntas que me formulé al comenzar la carrera fue ¿no existen mujeres artistas? ¿Tampoco historiadoras del arte? Tímidamente en los últimos años, asoman la cabeza hacia la historiografía mujeres como Artemisia Gentileschi, Mary Cassat o Tamara de Lempicka, cuyo arte está cada vez más en boga. Hoy en concreto, conoceremos a tres mujeres que han desarrollado su carrera artística desde los años ’70: Marina Abramovick, Shigeko Kubota y una española: Esther Ferrer. Todas han desarrollado su obra dentro de las nuevas tecnologías.

La pregunta que hemos formulado, por supuesto que tiene respuesta: sí han habido grandes mujeres en el arte, aunque para desgracia nuestra, han sido borradas y silenciadas de la historia. A partir de los años ’70, irrumpe una mirada filosófica unifocal de mujeres que subvierten la feminidad: el cuerpo como campo de acción y la piel como lienzo limpio sobre el que volcar, en último instancia el arte.

Marina Abramovick es una artista yugoslava que inicia su carrera en los años ’70 del pasado siglo; su amplísima obra hace que la historiografía actual la denomine “la abuela del arte feminista”. Su cuerpo es su arte, las posibilidades de la mente y la relación entre el individuo y la audiencia, son las características fundamentales de su obra. Su trabajo ha evolucionado con el paso del tiempo desde la rebeldía contra la educación recibida hasta la actualidad en la que desarrolla la espiritualidad del sexo.

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‘Vagina Painting’, una de las obras cumbres de Shigeko Kubota.

La japonesa Shigeko Kubota sin embargo, es informalista y mezcla en su arte la música contemporánea, el ready made o la abstracción de Jackson Pollock. No podemos hablar de ella sin mencionar su performance ‘Vagina Painting’ en la que pintó, literalmente, con la vagina a través de un pincel introducido en la misma con la idea de potenciar la crítica de las prácticas radicales al margen de los sistemas de dominación a los que se ha sometido el género femenino.

Esther Ferrer es la representación española de este artículo. Esta artista vasca que inicia su carrera durante el franquismo ha investigado las posibilidades del arte desde la fotografía, la performance o la instalación. Frases como “cuando todo está controlado por la institución, ya no hay libertad” delatan su ideología y representan su obra que se mueve desde la fotografía a la performance donde en múltiples ocasiones, ha trabajado sobre su cuerpo desnudo.

Desde sus inicios el arte feminista se ha venido revisando historiográficamente, concluyendo gracias a su continuidad que no todo el arte hecho por mujeres ha de ser reivindicativo y que los hombres también pueden hacer arte feminista, ejemplo de ello es Juan Hidalgo. Lo cierto es que en sus inicios lo político se hizo arte reivindicativo y de este modo se ha pasado de este radicalismo a la feminidad como construcción social instaurándose como una realidad estable y en la actualidad, indiscutible.

Vía| MAYAYO, Patricia, Historias de mujeres, historias del arte, Cátedra, 2003.

Imagen| Alucine, Potz Blitz Szpilman.

Más información| Metrópolis-Esther Ferrer.

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