Reflexiones 


¿Qué entendemos cómo gentrificación?

 

Como proceso de gentrificación entendemos aquel en el que la población autóctona de un lugar deteriorado o decadente, es presionada (debido a las circunstancias pero en ocasiones también, mediante medios no muy lícitos) para abandonarlo y que una sociedad más pudiente lo ocupe nuevamente tras una revalorización del suelo, claro está. Esto NO es un proceso de renovación urbana, si no algo que más bien, pasa de puntillas y en silencio por nuestras ciudades y pueblos pero que está manteniendo actualmente en movimiento constante a la población.

Ahora bien, mucho antes de llegar a este punto, las sociedades sufrieron una renovación urbana (ahora sí) hija del crecimiento desmedido de las ciudades tras la llegada de la población agrícola: ya que la naciente clase media ¿actual? demandaba un lugar que ofreciese más metros cuadrados y que estuviese mejor adaptado a sus necesidades/comodidades para así poder germinar a gusto. Superados ambos puntos, han ocurrido dos cosas en la forma de ocupar el territorio y en el distinto desarrollo de las clases sociales.

Sevilla (centro y periferia) Alicia Fdez-C. M.-M.

Sevilla (centro y periferia)

Por un lado la aparición de las ciudades dormitorio de los habitantes de la periferia, ese lugar dónde la ciudad se une con el resto del mundo. Conformando sociedades dependientes de las vías de acceso y carreteras que soportan a su vez, el peso de los polígonos industriales y de los parques comerciales que emplean y suministran a gran parte de esta sociedad y que por ende, la reclutan a vivir en estos espacios que rodean al núcleo  y que carecen de toda identidad, de toda historia y de toda racionalidad. Estos puntos de tránsito dónde se quedan a vivir de forma perenne.

Y por otro lado está el proceso actual del que hemos hablado al principio, la gentrificación. Una forma de asentamiento que demanda sólo cultura, arte, diseño, productos gourmet, ocio, etc., ofreciendo lo que ofrecería cualquier otro lugar ya que hacen de su identidad un estandarte y con este una marca que puede venderse y comprarse: globalizan su exclusividad. Y carecen de una inmediatez en el suministro de recursos útiles para el día a día, obligando a los proveedores a suministrar desde nadie sabe dónde a esta sociedad que vive al margen de la realidad.

“Las redes llegan a estar sobresaturadas, envejecidas, podridas, obsoletas; las poblaciones se duplican, triplican, cuadriplican, de repente desaparecen. La superficie de la ciudad explota, la economía se acelera, se frena, estalla, colapsa, ciudades enteras surgen sobre infraestructuras coloniales de las que los opresores perdieron los mapas de ruta. Nadie sabe dónde, cómo, desde cuándo se usan los vertederos, la localización exacta de las líneas de teléfono, cuál fue la razón de la posición del centro, dónde terminan los ejes monumentales. Es la prueba de que hay infinitos márgenes ocultos, colosales reservas de negligencia. En esta apoteosis de la opción múltiple no será posible nunca más volver a reconstruir Causa y Efecto. La ciudad funciona, eso es todo. ¿O no?”

LA CIUDAD GENÉRICA, Rem Koolhaas

 

Imagen | Fotograma de la película “Eduardo Manostijeras”, Diagrama de elaboración propia “Sevilla (centro y periferia)”

Más Información | La ciudad Genérica, No-Lugar, Gentrificación, EL DIARIO La gentrificación, ¿el producto de una economía hipster?Terrain vague.

En QAH | Paisajes Inciertos, Tu ciudad, un mapa, Arquitectura, declaración de intenciones.

 

 

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