Cultura y Sociedad 


¿Qué dice realmente la OMS sobre el consumo de carne?

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) anunciaba, el pasado mes de octubre, que la carne roja pasaba a formar parte del grupo 2a de alimentos cancerígenos y la carne procesada entraba a formar parte del grupo 1 pero, ¿qué significa esto y qué hay detrás de esta clasificación?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) encargó al CIIC realizar un estudio sobre la relación que existe entre el consumo de carne roja y carne procesada y la probabilidad de padecer cáncer, principalmente colorrectal. Para ello, el CIIC realizó estudios epidemiológicos entre la gente que había consumido este tipo de productos, en altas cantidades, y que habían padecido la enfermedad. Posteriormente, la OMS y los gobiernos son los encargados de hacer las recomendaciones de consumo basándose en las conclusiones de estos estudios.

Que la carne roja haya sido clasificada dentro del grupo 2a quiere decir que se considera un alimento que probablemente puede ser cancerígeno para los seres humanos, pero que existe una “evidencia limitada” acerca de esta afirmación. El cáncer colorrectal es el más relacionado, pero el cáncer de próstata o de páncreas también podrían estar implicados. “Una asociación positiva se ha observado entre la exposición al agente y el cáncer, pero no se pueden descartar otras explicaciones para las observaciones (denominado técnicamente sesgo o confusión)”. Es decir, todavía no está claro si el aumento del riesgo de padecer cáncer está asociado directamente con la carne o con otros factores, relacionados o no con su consumo. El principal factor relacionado que podría influir en este hecho es la manera de cocinar el producto ya que se sabe que determinadas sustancias procedentes del cocinado a altas temperaturas aumentan el riesgo de cáncer. La carne roja podría matar 50.000 personas al año y el consumo de 100 gramos diarios aumentaría un 17% el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Estos datos no son totalmente ciertos hasta que se confirme, mediante estudios futuros, que efectivamente es la carne roja la que produce este riesgo.

Infográfico riesgo consumo carne

Infográfico riesgo consumo carne

Que la carne procesada (embutidos, salchichas, bacon…) se haya clasificado dentro del grupo 1 quiere decir que existe “suficiente evidencia” científica sobre que este producto aumenta el riesgo de padecer cáncer. Una vez más, la mayor asociación se ha encontrado con el cáncer colorrectal, pero también podría existir relación con el de estómago.  Es decir, que se ha demostrado que la gente que consume este tipo de carne, de manera habitual, tiene un mayor riesgo de padecer la enfermedad. Otros agentes como el tabaco están también dentro de este grupo porque el grupo engloba a todos los agentes que potencialmente pueden provocar cáncer, independientemente de su peligrosidad. El tabaco tiene un índice de peligrosidad mucho más alto que las carnes procesadas ya que mata 1 millón de personas al año. La mortalidad debida al alto consumo en carnes procesadas se estima en 34.000 personas al año. El consumo de 50 gramos diarios aumenta un 18% el riesgo de padecer cáncer colorrectal.

La opinión de AVESA (Asociación de Veterinarios Especialistas en Seguridad Alimentaria), uno de los garantes de la salud pública en nuestro país, es que la carne es imprescindible en nuestra ración diaria ya que aporta elementos  necesarios para mantener nuestra salud como: el hierro, vitaminas del complejo B y aminoácidos esenciales.

Una dieta equilibrada es la base de una buena salud. Por eso, los nutricionistas recomiendan comer todo tipo de productos con el fin de ingerir la cantidad de nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento de nuestros órganos. No existen datos sobre la cantidad de carne que se considera segura. Distintas organizaciones aconsejan un consumo moderado de carne roja (menos de 100 gramos al día) y mucho más moderado de las procesadas (menos de 50 gramos).

Vía| WHO

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