Derecho Mercantil, Jurídico 


¿Qué derechos tienen los socios?

En el presente artículo responderemos a la pregunta, atendiendo al tipo social más utilizado, es decir, Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Para responder a la pregunta debemos acudir a la Ley de Sociedades de Capital, en su precepto número 93, nos señala los derechos mínimos que deberán poseer los socios:

a) El de participar en el reparto de las ganancias sociales y en el patrimonio resultante de la liquidación.

b) El de asunción preferente en la creación de nuevas participaciones o el de suscripción preferente en la emisión de nuevas acciones o de obligaciones convertibles en acciones.

c) El de asistir y votar en las juntas generales y el de impugnar los acuerdos sociales.

d) El de información.

Por tanto, la presente lista podrá ser ampliada por los Estatutos de la sociedad. Analicemos detenidamente cada uno de los derechos:

a) El de participar en el reparto de las ganancias sociales y en el patrimonio resultante de la liquidación.

El mencionado derecho podrá ser modulado estatutariamente.

Estamos ante un derecho de carácter abstracto, ya que no se concreta hasta que la junta general haya acordado el reparto del dividendo.

Para proceder a la división del patrimonio resultante entre los socios es necesario satisfacer a todos los acreedores (o al menos consignar o asegurar el importe de los créditos) y que transcurra el término de impugnación del balance final.

b) El de asunción preferente en la creación de nuevas participaciones.

El valor de las participaciones nuevas que corresponde a cada socio ha de ser proporcional al valor nominal de las que posea, sin que quepa atribuirles posibles privilegios a determinados socios.

Para el ejercicio del mencionado derecho la sociedad debe establecer un plazo que no debe ser inferior a un mes.

Este derecho tiene carácter transmisible, y puede ser excluido en ciertos supuestos, en los que las participaciones se crean con unos destinatarios determinados, así lo recoge el artículo 308 LSC.

c) El de asistir y votar en las juntas generales y el de impugnar los acuerdos sociales.

Dicho derecho no encuentra limitaciones en las SRL, ya que todos los socios podrán acudir a las juntas generales. No pudiendo exigirse un mínimo de participaciones del capital social.

En cuanto al derecho de voto podrá ser atribuido de modo no proporcional. E incluso se admite la creación de participaciones sociales sin derecho de voto por un importe nominal no superior a la mitad del capital.

El socio podrá hacerse representar por su cónyuge, ascendiente o descendiente, por otro socio o por persona que ostente poder general conferido en documento público para administrar todo el patrimonio del representado. Dicha representación comprenderá la totalidad de las participaciones del socio.

En cuanto a la impugnación, debemos diferencia entre acuerdos nulos y anulables:

– Nulos: los acuerdos contrarios a la ley.

– Anulables: se opongan a los estatutos o lesionen el interés social en beneficio de uno o varios socios o de terceros.

Dicha distinción obedece a la caducidad del plazo, siendo en el caso de acuerdo nulo de un año, exceptuándose los que resultaren contrarios al orden público. Y en el caso de acuerdos anulables el plazo será de 40 días.

Dichos plazos se computarán desde la fecha de adopción del acuerdo, y en el caso de que fuesen inscribibles, desde su publicación en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.

d) El de información.

Nos encontramos ante un ejercicio voluntario, por tanto, es un derecho activo el cual habrá de ejercitarse ante el órgano de Administración para que le facilite determinados datos relacionados con los asuntos del Orden del Día de la Junta. El mencionado derecho es irrenunciable por el socio e indisponible por la sociedad.

La forma de ejercitarlo queda establecida en el artículo 196 de la LSC, estableciendo que podrán solicitar los socios con anterioridad a la reunión de la junta general por escrito, o verbalmente durante el desarrollo de la misma, informes o aclaraciones que estimen pertinentes acerca de los asuntos comprendidos en el orden del día.

Dentro del mencionado derecho cabría incluir: el Derecho de Examen de la Contabilidad, recogido en el 272. 3 LSC. Nos encontramos ante un derecho dispositivo, ya que los estatutos pueden establecer disposiciones contrarias al ejercicio de este derecho. Este derecho activo, es un derecho de minorías, ya que solo podrá ejercitarlo el socio que disponga de participaciones que representen al menos el 5% del capital social.

El momento para ejercitar el derecho de examen de la contabilidad, es en el tiempo que media entre la convocatoria de la junta general que tenga por objeto la aprobación de cuentas y la celebración de la misma. Durante el desarrollo de este ejercicio el socio podrá hacerse acompañar por un experto contable.

 

A grandes rasgos estos son los derechos mínimos de los que goza todo socio de una sociedad limitada, los cuales en mi opinión su conocimiento puede suponer una ventaja frente a otros socios no conocedores de éstos.

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