Jurídico 


¿Pueden ser discriminatorias, en relación con una oferta de trabajo, unas declaraciones en Punto Pelota?

Seguramente, querido lector, usted sabrá que la discriminación de los trabajadores está prohibida.

Esta prohibición de no discriminación se traslada a las ofertas de trabajo: tampoco estas pueden contener elementos discriminatorios (artículo 10, apartado l, de la [Directiva 2000/78]).

Los tribunales Europeos se toman esto muy en serio. Para muestra, un botón:

En un programa de tertulia futbolística de la TV rumana, el Sr. Becali, accionista del Steaua de Bucarest FC vierte las siguientes manifestaciones:

 

No cojo a un homosexual en el equipo ni aunque el [FC Steaua] tenga que cerrar.(…). Nada pinta un gay en mi familia y el [FC Steaua] es mi familia. Prefiero jugar con alguien de la cantera que con un gay. Para mí esto no es discriminación. No pueden obligarme a que trabaje con cualquiera. Yo también tengo derecho a trabajar con quien quiera, igual que ellos tienen sus derechos.”(…)’¡No cojo a un homosexual en el equipo ni aunque el Steaua tenga que cerrar!(…). ¡No lo cogería ni aunque el mismísimo Dios en sueños me garantizase al 100% que X no es homosexual!

 

Frente a estas declaraciones el 3 de marzo de 2010, la ONG Accept, presentó una denuncia contra el Sr. Becali y el Steaua de Bucarest FC. En el recurso, Tribunal de Apelación de Bucarest eleva la cuestión prejudicial al TJUE, preguntándoles si unas meras declaraciones, realizadas por un accionista, y no por una persona que pudiera realmente tomar decisiones de contratación de personal, puede constituir discriminación en al contratación.

El TJUE sostiene que el mero hecho de que declaraciones no emanen directamente de una persona con capacidad jurídica para vincular al club, no necesariamente impide acreditar, respecto de dicho demandado, “hechos que permiten presumir la existencia de discriminación”. Por lo tanto un empleador demandado no puede refutar la existencia de hechos que permiten presumir que practica una política de contratación discriminatoria simplemente sosteniendo que dichas declaraciones emanan de quien, aunque afirma y parece desempeñar un papel importante en la gestión del equipo, carece de capacidad legal para vincularlo.

Son dos las consecuencias importantes que ilustra este caso:

1.- Las declaraciones públicas pueden constituir “per se” una actitud discriminatoria.

2.- No es necesario que sean realizadas por una persona con capacidad directa para contratar. 

 

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