Derecho Mercantil, Jurídico 


¿Puede una empresa dominante atar a sus clientes? Primas de fidelidad

Primas de fidelidad

Cuando nos referimos a primas de fidelidad, debemos entenderlas como la concesión de beneficios especiales de una empresa en posición dominante a sus clientes que tienen como razón principal asegurarse una porción importante del mercado, y en consecuencia evitan que sus clientes negocien con terceros competidores. Estos tratos de favor condicionan la actuación del consumidor, hasta el punto de que la empresa dominante ejerce presión sobre el consumidor para que este sea vea obligado a solo tratar con él.

Para abordar el concepto de prima de fidelidad debemos contextualizarlo. De modo que el consumidor o comprador al comprar (de manera continuada no puntual) una elevada cantidad de producto o servicio a la empresa dominante, se le ofrece una reducción del precio del producto que ha comprado. Si por el contrario, el consumidor o comprador entra a negociar o comprar con otros competidores, de modo que supere un número determinado de volumen de compras (ese límite deberá ser presumiblemente escaso, para que podamos considerar la acción del dominante como anticompetitiva), la empresa dominante romperá el acuerdo acerca de la reducción en el precio con el consumidor. Para que esto último  no ocurra, el resto de empresas competidoras que quieren pactar con él, van a estar dispuestas a asumir las pérdidas que el comprador sufre al no tener el descuento de la empresa dominante.

Todo contrato de suministro preferente que sea impuesto a un consumidor o cliente de una empresa en posición dominante, deberá ser calificado de anticompetitivas, sin importar que sean por medio de primas de fidelidad o de cualquier otra forma.  La consideración de anticompetitivas  encuentra su lógica puesto que privan al comprador de optar con libertad por sus fuentes de suministro, además de impedir el acceso de nuevos competidores al mercado, lo cual permitiría que la empresa dominante viese reforzada su posición dominante en el mercado.

El Tribunal de la UE, tuvo ocasión de conocer con motivo del asunto British Airways, en el que confirmaba la sanción que la Comisión le había impuesto a la compañía.  En este asunto, el Tribunal consideró abusivas las comisiones y ventajas que la compañía británica concedía a las agencias del sector del transporte aéreo en Reino Unido. Tanto la Comisión como el Tribunal entendieron que tal práctica constituía un abuso de la posición dominante que British Airways tenía en el mercado británico. Por un lado, los incentivos financieros suponían una forma de mantener e incrementar las ventas de sus billetes en el mercado británico; y por otro, British Airways estaba aplicando condiciones desiguales a las diferentes agencias de viajes, pese a que éstas efectuaban prestaciones equivalentes.

Por último, es importante diferenciar los descuentos por volumen de compras o rappels de las primas de fidelidad, ya que los primeros son descuentos que encuentran su razón en el ahorro del proveedor en costes logísticos y ahorro también para el consumidor o comprador en el importe abonado; y por tanto, que entran en el juego del proceso competitivo. Por este motivo, debe tenerse presente que la concesión de descuentos en el supuesto de empresas en posición de dominio debe realizarse atendiendo a criterios objetivos y no discriminatorios ni selectivos (por ejemplo, descuentos concedidos por adquisición de ciertos volúmenes, siempre que estos no priven —contractualmente o de hecho— a las empresas que lo deseen de la posibilidad de adquirir productos o servicios de otros competidores).

Vía| Conde González, A.: “Abuso de posición dominante”, en el Dossier: Aspectos fundamentales del derecho de la competencia. Ediciones Deusto. Referencia nº1596.

STJCE 15 marzo 2007, As. C-95/04 P, British Airways/Comisión y Virgin Atlantic Airways.

Imagen| Primas de fidelidad

En QAH| La fidelidad del cliente ¿buena o mala?

Video| Youtube: Los beneficios de la competencia

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