Derecho Internacional, Jurídico 


¿Puede un progenitor trasladar la residencia de su hijo en caso de separación o divorcio?

Cuando se produce una separación o divorcio el progenitor custodio tiene la posibilidad de elegir libremente su residencia para trasladarse con su hijo a otra ciudad o fuera de España. Esta posibilidad, sin embargo, no puede materializarse sin autorización previa del otro progenitor o, en su defecto, del juez. La libertad para elegir residencia y circular por el territorio nacional entra en conflicto con el derecho de los hijos  a estar y relacionarse con cada uno de los progenitores para salvaguardar su buen  desarrollo integral. ¿Cómo solucionar este difícil equilibrio?

Tras una resolución judicial dictada en un procedimiento de separación o divorcio se fijan medidas económico personales. También se otorga la guardia y custodia de los hijos a uno o a ambos progenitores. En el primer caso se establece un régimen de comunicaciones y estancias con el otro progenitor, según la prueba practicada, valorándose la edad del hijo, la dedicación a su cuidado y el lugar de residencia de cada uno de ellos.

El cambio a distinta ciudad o país debe decidirse de común acuerdo, teniéndose en cuenta la educación de los hijos, la relación con los progenitores y abuelos, la religión o las costumbres. Sin embargo esta decisión forma parte de la patria potestad, no de la guarda custodia (según las Sentencias de la Audiencia Provincial de Asturias de 23 de octubre de 2007 y de la Audiencia Provincial de Barcelona de 16 de marzo de 2007). Así se puso de manifiesto, también, en el III Encuentro de Magistrados, Jueces de Familia y Asociación de Abogados de Familia, cuyas conclusiones indicaron que la custodia sólo otorga a quién la tiene el derecho a la convivencia con el menor. El cambio de residencia incide en la comunicación y estancia del menor con el progenitor no custodio, por lo que debe resolverse por los trámites del art. 156 del Código Civil. No entra, sin embargo, en conflicto con el Reglamento Comunitario 2201/2003, de 27 de noviembre, pues en otros ordenamientos jurídicos europeos no existe la diferenciación entre patria potestad y guarda y custodia.

¿Qué ocurre en caso de decisión unilateral? El juez restaurará la situación anterior tras oír a los progenitores y al hijo y practicar las pruebas pertinentes, pudiendo aplicar medidas de garantía que eviten el riesgo de sustracción de menores. Si se ha producido el traslado al extranjero se aplica el Convenio de la Haya de 25 de octubre 1980 sobre Aspectos Civiles de la Sustracción de Menores o el citado Reglamento CE 2001/2003 de 27 de noviembre.

Vía | Revista Electrónica de Estudios Internacionales

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