Derecho Internacional, Jurídico 


¿Puede Gibraltar usar la valija diplomática?

Valija diplomáticaPor todos es sabido que las relaciones entre los gobiernos de España y Gran Bretaña, aun siendo fluidas y cordiales, no pasan por su mejor momento a raíz de los incidentes relativamente frecuentes acontecidos dada la menor transigencia del gobierno español con las prácticas de la colonia británica presente en el peñón de Gibraltar, ubicado en el extremo sur de la geografía española.

Uno de los más recientes incidentes nos refiere a la protesta formal formulada por la Embajada británica en Madrid por la apertura de correspondencia por parte de la Guardia Civil, en la aduana ubicada en la verja; y anunciada por un portavoz del Foreign Office, quien aprovechó para recordar que “no hay justificación para esta infracción de los derechos del Reino Unido bajo el amparo del Congreso de Viena”. El asunto llegó hasta Westminster, donde el Primer Ministro calificó ante la Cámara de los Comunes la cuestión de “extremadamente seria” y aseveró que “España nos ha asegurado que no se volverá a repetir”.

Merece la pena alejarse hacer unas breves reflexiones conceptuales sobre aquello que las autoridades británicas exclaman. Para comenzar, hay que saber que como bien recuerda el Foreign Office, la valija diplomática es un concepto regulado en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, cuyo artículo 27 protege la “libre comunicación de la misión diplomática para todos los fines oficiales”. Seguidamente, y en el mismo artículo, se construye el concepto de valija diplomática, (aunque sin dar ninguna definición directa), a partir de los documentos u otras piezas objetos de dicha comunicación oficial; por lo que cabe entender que la valija es un medio de comunicación al que pueden acogerse misiones diplomáticas.

Gibraltar es definido conforme al ordenamiento territorial del Reino Unido como un “Territorio Británico de Ultramar”, tal y como se define a las Islas Caimán o las Malvinas, por ejemplo. Cabe destacar que en el portal oficial gov.uk se hace una recopilación de recomendaciones de viaje en la que constan tanto países como los mencionados territorios de ultramar; y que una vez revisadas las fichas de estos últimos encontramos en todas ellas la afirmación de que Reino Unido no mantiene misión diplomática en ninguno (lógico, al considerarlos parte de su espacio de soberanía), así como la puntualización de que las funciones consulares son tramitadas por las autoridades locales de cada territorio.

Con respecto al dato clave de quién fue el remitente de dicho envío, las autoridades tanto de un gobierno como de otro guardan silencio, aunque los medios de comunicación consultados coinciden en que se trataba del Gobernador de Gibraltar, cargo que no acredita ninguna función diplomática.

La indignación del Gobierno británico por la apertura de la correspondencia con sus altos cargos por parte de otro estado es hasta cierto punto entendible; pero el hecho de que se invoque a normas de Derecho Internacional  a sabiendas de que no son aplicables resulta inquietante y más bien ello parece responder a la escalada de tensiones relativas al peñón que presenciamos desde el pasado verano.

Vía| Colección de Tratados de la Organización de las Naciones Unidas

Imagen| Valija

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