Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Psique reanimada por el beso del Amor

Psique reanimada por el beso del Amor (Antonio Canova) 1787

Psique reanimada por el beso del Amor (Antonio Canova) 1787

En 1787 el escultor italiano Antonio Canova comienza la realización de una obra dedicada a ese sentimiento universal que liga a dos seres, el que lleva a la atracción, ternura y pasión entre ellos, o lo que es lo mismo, al amor. Ahora que estamos en el mes más romántico del calendario, el de San Valentín, vienen a la cabeza obras como ésta, una de las esculturas más importantes de Canova.

La escultura representa el mito de Eros y Psique. Según la mitología, Psique era una princesa, hija del rey de Asia, cuya hermosura se comparaba con la de la indiscutible Afrodita, algo que a ésta, como diosa de la belleza, no le hacía ninguna gracia. Por este motivo, la diosa intentó castigar a la joven princesa hasta dos veces, pero no contaba con la presencia de su hijo Eros, el dios griego del amor, que cayó enamorado de la princesa Psique. A pesar de los fallos cometidos por la joven, debido a su desobediencia y curiosidad, Eros decide salvarle con un beso de un profundo y mortal sueño al que había sido castigada y además intercedió por ella ante Zeus para que le aceptara en el Olimpo convirtiéndole así en inmortal.

De esta historia de curiosidad, desobediencia, arrepentimiento, pasión y sobre todo, amor, Antonio Canova eligió para su escultura el momento en que Eros, el Amor, portando sus flechas, se acerca a Psique, el Alma, para despertarle del sueño mortal. El escultor, como uno de los principales representantes de la escultura neoclásica, se inspira en las formas y proporciones de la antigüedad, con cuerpos desnudos, sensuales, puros, bien acabados, con expresiones dulces y serenas en sus rostros. Pero por otro lado, Canova muestra a través de estas dos figuras una clara herencia del movimiento artístico anterior, el barroco, mediante la compleja y desequilibrada disposición de los cuerpos que se unen formando un aspa, y transmitiendo cierta sensación de movimiento.

Canova inmortaliza el momento anterior a la pasión producida durante un beso, un instante de emoción contenida y delicadeza entre los dos jóvenes. El escultor consigue transmitir esta sensación con los gestos, pero también con el uso de escofinas cada vez más finas que incluso doblaba para llegar a los lugares de difícil acceso, y para finalizar la pieza, Canova daba un acabado pulimentado al mármol para que la epidermis de la piedra pareciese una piel tersa y muy real.

Psique reanimada por el beso del Amor. Detalle.

Psique reanimada por el beso del Amor. Detalle.

Ésta es la manera en que Canova transmite una sensación de vida en esos cuerpos, que se puede resumir en el virtuosismo del escultor en el tratamiento del mármol y en cada uno de los detalles haciendo partícipe al espectador del sentimiento que une a los personajes representados.

Este conjunto escultórico, cuyo título original es Psique reanimada por el beso del amor, está expuesto, tras haber pasado por las manos de varios propietarios, en el Museo del Louvre de París, a la que algunos llaman la ciudad del amor. ¿Será una coincidencia?

Vía| Museo del Louvre

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Imagen| Arte AboutMuseo del Louvre

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