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Las sanciones sobre los Valores Santander

Valores SantanderEn esta época de crisis económica que nos ha tocado vivir hemos sido y somos testigos de multitud de escándalos de corrupción y especulación procedentes de diversas instituciones públicas y privadas. De entre los más lesivos y graves podemos destacar las operaciones de colocación de productos extremadamente complejos y de riesgo a consumidores de perfil conservador por parte de las entidades bancarias.

Quien más y quien menos está familiarizado con términos como participaciones preferentes, swaps, cláusulas suelo, etc. recientemente ha cobrado protagonismo otra modalidad dentro de estos productos de riesgo de tan infames consecuencias para las familias españolas, nos referimos a los “Valores Santander”, quizá el gran tapado de este tipo de operaciones bancarias. Los “Valores Santander” son productos bancarios a medio camino entre las participaciones preferentes y los bonos convertibles.

El hecho de que este tipo de productos comiencen a ocupar portadas, se debe a la publicación en el Boletín Oficial del Estado de 17 de febrero de 2014 de dos sanciones impuestas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a Banco Santander por la comercialización de Valores Santander entre consumidores de perfil conservador. Las dos sanciones impuestas por la CNMV a Banco Santander S.A. consisten en la imposición de dos multas; una que asciende a los 10 millones de euros por la comisión de una infracción grave al vulnerar los deberes de información al consumidor de productos financieros de alto riesgo y de evaluación de la idoneidad del mismo para su adquisición, mientras que la segunda por importe de 6,9 millones de euros se impone por la comisión de una infracción muy grave por el incumplimiento de los deberes especiales de las entidades bancarias de anteponer siempre los intereses de sus clientes a la obtención de beneficios.

Pero, ¿qué son los Valores Santander? La emisión de Valores Santander en realidad se enmarca en una operación macroeconómica que poco tiene que ver con los ciudadanos que adquirieron este producto. Banco Santander formaba parte de un Consorcio Bancario junto con Royal Bank of Scotland y Fortis, dicho Consorcio lanzó una Oferta Pública de Adquisición (OPA) de la totalidad de las acciones ordinarias de ABN Amro Holding. Para ello, Banco Santander constituyó una sociedad, Santander Emisora 150 S.A. cuyo único objeto era el de la emisión de Valores Santander para hacer frente al pago de las contraprestaciones derivadas de la OPA.

Este producto, a priori era de un gran atractivo, pues si la OPA no llegaba a formalizarse el 27 de julio de 2008, los valores serían un valor de renta fija con vencimiento a un año con una remuneración al tipo del 7,30 % nominal anual (7,50% TAE) y del euríbor más 2,75 puntos porcentuales desde entonces hasta su vencimiento el 4 de octubre de 2012.

Sin embargo si la OPA llegaba a consumarse y el Consorcio adquiría ABN Amro Holding, como efectivamente sucedió, antes del 27 de julio de 2008, Banco Santander estaba obligado a emitir las obligaciones  necesariamente convertibles y la sociedad emisora estaba obligada a suscribirlas en el plazo de tres meses desde la liquidación de la OPA y en todo caso antes del 27 de julio de 2.008. En caso de emitirse estas obligaciones los valores pasaban a ser canjeables por las obligaciones necesariamente convertibles y éstas a su vez eran necesariamente convertibles en acciones de nueva emisión de Banco Santander.

Productos de riesgoLos adquirentes de Valores Santander tenían la posibilidad de canjear sus Valores Santander por acciones Santander de manera voluntaria hasta el 4 de octubre de 2012, fecha en la que el canje devenía forzoso. Así pues, los clientes no estaban adquiriendo valores que constituían un depósito a plazo fijo con un tipo de interés muy atractivo, sino obligaciones necesariamente convertibles en acciones de Banco Santander. Estas acciones, evidentemente, cotizan en el mercado bursátil y están sometidas a sus subidas y bajadas, lo que ha generado pérdidas enormes a los consumidores que las adquirieron sin conocer realmente que tipo de inversión estaban realizando.

En la actualidad, están empezando a dictarse sentencias que reconocen la actuación maliciosa y abusiva por parte de Banco Santander al comercializar este producto entre clientes de perfil conservador vulnerando toda la normativa aplicable y que declaran la nulidad de la orden de suscripción de valores Santander. Esta nulidad conlleva la restitución de prestaciones por las partes por lo que Banco Santander es condenada a devolver la inversión realizada en Valores Santander, más los intereses legales devengados desde la suscripción de la adquisición de los mismos y los consumidores tendrán que devolver los dividendos que hubieran percibido desde que se produjo el canje forzoso de los Valores Santander en acciones del Banco Santander.

Nos encontramos, por tanto, ante una maniobra de ingeniería financiera por la que Banco Santander conseguía que ciudadanos sin ningún tipo de formación bancaria, financiaran una Oferta Pública de Adquisición de la totalidad de las acciones ordinarias de otra entidad financiera. Una muestra más de que las sanciones a las entidades bancarias que hayan llevado a cabo prácticas semejantes deben ser ejemplares para que no vuelvan a repetirse desastres financieros de este tipo que sumen a numerosas familias en la miseria.

Vía| El País: Multa al Santander de 17 millones por venta incorrecta de valores, Sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 10 de Santander de 30 de enero de 2014.

Más información| Banco Santander:Nota de Valores relativa a la oferta pública de suscripción de Valores Santander de Santander Emisora 150, S.A.U, Banco Santander: Informe Consejo de Administración en relación con el acuerdo de emisión de obligaciones convertibles.

Imagen| Educarchile, Opcionis

 

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