Salud y Deporte 


Prevención y recuperación de lesiones: La propiocepción

Entrenamiento propioceptivo

Entrenamiento propioceptivo

Tras sufrir una lesión, especialmente si se quiere volver a la actividad deportiva, además de obtener un diagnóstico médico y llevar a cabo un tratamiento fisioterapéutico, es necesaria la atención de un entrenador personal o especialista en la prescripción de actividad física para volver a la práctica deportiva con total normalidad.

El entrenamiento propioceptivo tras una lesión es la forma de garantizar que los músculos, ligamentos, articulaciones y el resto de estructuras del organismo estén preparados para responder al estrés que supone la actividad deportiva, por lo que este tipo de trabajo propioceptivo resulta imprescindible en las últimas fases de recuperación.

¿Qué es la propiocepción?

Es un término que hace referencia a la capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y posición de las articulaciones. Es importante en los movimientos comunes que realizamos diariamente y, especialmente, en los movimientos deportivos que requieren una coordinación especial. El sistema propioceptivo lo componen una serie de receptores nerviosos que están en los músculos, articulaciones y ligamentos. Son los encargados de detectar el grado de tensión muscular y el grado de estiramiento muscular, además de mandar información a la médula y al cerebro para que la procese.

Posteriormente, el cerebro procesa esta información y la manda a los músculos para que realicen los ajustes necesarios en cuanto a la tensión y estiramiento muscular para conseguir el movimiento deseado. Podemos decir que los propioceptores forman parte de un mecanismo de control de la ejecución del movimiento. es un proceso subconsciente y muy rápido, lo realizamos de forma refleja.

Utilidad de la propiocepción

La propiocepción es vital para casi cualquier actividad cotidiana: desde subir y bajar una escalera sin tropezarse o corregir una posible caída. La información propioceptiva avisa al organismo de caídas, giros o imprevistos, también ayuda a preparar los músculos y articulaciones a responder ante una demanda repentina como puede ser, por ejemplo, corregir un desequilibrio producido por el tropiezo en la escalera.

En el deporte, la propiocepción juega un papel crucial, no solo para conseguir un buen rendimiento sino para evitar o al menos minimizar el riesgo de lesión o recaída.

Entrenamiento de la propiocepción

El entrenamiento de la propiocepción consiste en someter al cuerpo a desequilibrios, cambios rápidos de dirección, movimientos de los que el sujeto no suele realizar, ejercicios sobre diferentes superficies inestables (bossu o plato de freeman entre otros), giros, saltos y todo tipo de ejercicios que sean útiles para someter a las diferentes articulaciones a un estrés que que les obligue a adaptarse rápidamente a cada cambio.

Por último, es necesaria la adaptación a las exigencias en la fase de recuperación, siendo inicialmente ejercicios muy sencillos: apoyo sobre un pie y recibir y pasar un balón, equilibrio en plataforma inestable, caminar de puntillas o de talones, caminar por diferentes superficies irregulares… progresando a ejercicios que conlleven mayor dificultad.

 

Vía| Vitónica

Más información| eFisioterapia

Imagen| Propiocepción

En QAH| Primeros cuidados en lesiones más frecuentes (I): Esguince de tobillo

Vídeo| Youtube: Propiocepción de tobillo (Manu Rodríguez CB Granada 09-10)

 

 

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