Moda 


¿Por qué romper nuestros vaqueros está de Moda?

 

No he podido evitarlo. Posiblemente podría haber escogido otra temática bien diferente para este mi primer post en “Qué aprendemos hoy” , pero este deshilachamiento masivo al que estamos asistiendo de una de las prendas más utilizadas por la humanidad me ha hecho preguntarme a qué se debe este fenómeno.

Sofía Sánchez

 

No nos vamos a engañar, como suele suceder en todas las artes, muchas de las tendencias ya las hemos vivido antes. Seguro que alguno que otro ha cortado alguna vez con unas tijeras la zona de las rodillas de sus vaqueros porque, cuando éramos adolescentes, estaban de moda.  También es posible que algunos de esos vaqueros fuesen más  veces de la cuenta a la lavadora (mientras nuestra madre no nos miraba) para que su color se desgastase y esos  blue jeans que tan conocidos han hecho a Levi Strausspareciesen menos blue.

 

 

Sin embargo, todo en la moda tiene una razón socio económica y, como casi siempre, también musical.

 

Resulta imposible encontrar explicaciones sin una previa contextualización con lo que allá vamos. Situémonos.

Los primeros vaqueros rotos que hemos podido ver en las calles recurriendo a la hemeroteca datan de principios de los 80, con el movimiento Punk surgido en las Islas Británicas y Estados Unidos.

La búsqueda de ruptura de los convencionalismos, la falta de creencia de los patrones sociales establecidos no solo se quedó reflejada en letras callejeras y ritmos de garaje, también en una estética descuidada y rebelde.

 

 

Tuvieron que llegar los 90 con otro movimiento musical como el Grunge para que volviéramos a sentir que esos vaqueros que tan adecuadamente llevábamos ajustados más allá de nuestra cintura volvieran a lucir un tanto flojos y erosionados.

Estéticas desaliñadas, muchas camisas de cuadros, inconformismo e aislamiento caracterizan a este estilo nacido en Seatle y que tanto marcó otra generación.

 

 

 

Sin embargo, ajenos al ruido de la calle, la industria de la moda tardaba en sentirse cómoda con esta estética, a pesar de su inconfundible peso en la sociedad más joven.

Tuvo que llegar el año 2008 para que subiera a la pasarela de la mano de una casa tan vanguardista como Maison Martin Margiela, en una versión de óptica difícil pero maravillosamente incomprensible.

 

 

Subirse para no bajarse más. Eso es lo que ha sucedido con los rotos en los pantalones en los últimos 8 años. Ese es el peso de la moda. Una pérdida continua de miedos y giros cíclicos, continuados en el tiempo, moderados en las formas o extremadamente exagerados en el fondo.

Me ha resultado muy curioso observar la repetición decenal del fenómeno y más si cabe, su consolidación en los últimos años con el ya no secreto a gritos bombazo del street style.

Revistas, blogs, celebrities, influencers,…

 

La calle tiene voz, voto y roto.

 

Como decía la gran Coco Chanel:

La moda no existe sólo en los vestidos. La moda está en el cielo, en la calle, la moda tiene que ver con ideas, la forma en que vivimos, lo que está sucediendo”.

 

Por tanto y dados los antecedentes:

 

¿Serán los vaqueros rotos la pancarta del S.XXI?

 

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