Patrimonio 


¿Por qué Nefertiti?

Los medios nos colman estos días con titulares sensacionalistas sobre Tutankhamón y Nefertiti. Desde el pasado mes de julio, Nicholas Reeves, egiptólogo de la Universidad de Arizona, ha agitado la Egiptología mundial señalando que la célebre tumba de Tutankhamón –KV62– contiene la de Nefertiti. Los argumentos son variados y sólidos: pequeñas dimensiones, ajuar reutilizado, trazos lineales sospechosos sobre los muros… Las pruebas realizadas hasta ahora parecen indicar que, en efecto, hay algo ahí detrás. Que pueda tratarse de Nefertiti causa aún más sensación, pues su búsqueda se enmarca en la pugna arqueológica por dar con nombres como Alejandro Magno o Cleopatra. Sin embargo, Nefertiti, a quien todos creemos conocer 3.300 años después, es casi una completa desconocida.

Infografía sobre la tumba de Tutankamón y las posibles estancias ocultas

Infografía sobre la tumba de Tutankhamón y las posibles estancias ocultas

Aquella que ha marcado ampliamente nuestro canon estético a partir del celebérrimo busto vivió una época tan convulsa como transcendental: el Periodo Amárnico (s. XIV a. C.). Estuvo marcado por las drásticas reformas adoptadas por su esposo, Amenofis IV o Akhenatón, que estableció por primera vez en la historia el monoteísmo en detrimento del culto politeísta previo. Por ello el clero tebano lo consideró hereje y se procuró a su muerte eliminar cualquier referencia a su nombre –damnatio memoriae–.

Las artes son el mejor testigo de esta revolución. Un estilo tradicionalmente hierático se tornó natural e intimista, con especial énfasis, en el caso de los monarcas, en escenas cotidianas, domésticas, pero abarcando también muchos otros ámbitos. Constituía un paradigma para el pueblo. Es llamativa la frecuencia con que Nefertiti aparece junto a su esposo y a su misma altura, equiparándose al faraón. De hecho, algunos académicos la consideran el verdadero motor de la reforma religiosa.

La cantidad de representaciones de la reina, en cambio, contrasta con los conocimientos sobre ella. Además de esas escenas, existen bastantes relieves y esculturas que repiten con precisión los mismos rasgos faciales tan delicados, como fabricados en serie. Tras las investigaciones efectuadas sobre el busto de Berlín hace escasos años, se ha sugerido que la imagen de la reina era un instrumento propagandístico para la nueva ideología. Por otro lado, particularmente llamativo es un relieve en que aparece aniquilando enemigos, algo exclusivamente reservado al faraón; Nefertiti pudo entonces desempeñar un papel político. No resulta descabellado teniendo en cuenta que Akhenatón pudo elevarla al rango de corregente, algo propio de situaciones excepcionales, adoptando entonces el nombre de Ankhkheperura Neferneferuatón.

Escena familiar de Akhenatón y Nefertiti con algunas de sus hijas. El estilo es muy característico de este periodo

Escena familiar de Akhenatón y Nefertiti con algunas de sus hijas. El estilo es muy característico de este periodo

De orígenes poco claros, y quizá no regios, fue la esposa principal de Akhenatón pero no se ha considerado generalmente madre de Tutankhamón, lo cual vuelven a cuestionar investigaciones recientes. Sí es sabido que una de sus hijas con Akhenatón, Ankhesenamón, fue esposa real de Tutankhamón –supuesto hijo también de Akhenatón–, algo habitual para preservar la pureza de la estirpe, como el incesto. No obstante, a la muerte de Akhenatón Nefertiti desaparece como tal de los registros. Las hipótesis son varias: cayó en desgracia, murió o tomó las riendas con otro nombre y apariencia.

La reina aparece representada como diosa protectora en el sarcófago de granito de Akhenatón destruido por sus detractores. ¿Acaso un símbolo de Nefertiti como garante de continuidad ideológica de Akhenatón? Esto podría encajar con las inscripciones de un efímero soberano del que prácticamente no hay detalles, sucesor de Akhenatón y llamado Esmenkhara. ¿Podría tratarse de la propia Nefertiti constituida como mujer-faraón? Al igual que Hatshepsut generaciones atrás, habría adoptado un nuevo nombre más acorde con su rango ahora independiente de Akhenatón. En cualquier caso, Esmenkhara tomó como esposa real a Meritatón, a su vez hija de Akhenatón y Nefertiti –la esposa real a veces solo tenía carácter ceremonial–. Un dato intrigante que cobra aún más sentido al asociarlo con fuentes hititas: los Anales de Suppiluliuma I narran que en esas fechas una reina egipcia viuda solicitó al monarca Suppiluliuma I matrimonio con uno de sus hijos para ser el nuevo rey de Egipto. Sin embargo, el asesinato del príncipe elegido enturbió las relaciones entre Egipto y los hititas, y el rastro de la viuda, como Nefertiti y Esmenkhara, desaparece misteriosamente. Otros, menos optimistas, apuestan precisamente por Meritatón como viuda mencionada en las fuentes y por extensión ocupante de las estancias ocultas en KV62.

Sin título

Como en la mayoría del ajuar de KV62, se han observado alteraciones en la máscara funeraria, posibles adaptaciones para Tutankhamón de lo que antes pertenecía a una mujer. La máscara, que puede desmontarse, presenta además distinta composición en algunas de sus piezas

Aun desconociendo su muerte y su tumba, Nefertiti pudo tener reservado un enterramiento en la Tumba Real de Amarna, la capital establecida por su esposo. Sin embargo, esta ciudad fue abandonada tras la muerte de Akhenatón y los cuerpos serían trasladados a la necrópolis tradicional, al Valle de los Reyes. Además, la mayor parte del ajuar de Tutankhamón parece ser reutilizado, incluso la distinguida máscara funeraria; objetos que en origen podrían pertenecer a Nefertiti para adaptarlos posteriormente a Tutankhamón por su prematura muerte, y del mismo modo habría sucedido con la propia tumba, en principio para la reina. Por lo tanto, la hipótesis de Reeves cobra fuerza. Asimismo, existen otras tumbas cuyo propietario se desconoce, como KV55, y momias de identidad discutida, como la Dama Joven. Por ejemplo Marc Gabolde, otra autoridad, insiste en que esta última momia es en realidad Nefertiti, descubierta desde 1898.

Manifiesto queda que los vestigios de Nefertiti son un constante mar de dudas. Si Reeves está en lo cierto, si Nefertiti aguarda donde sospecha, logrará no solo despejar una gran incógnita de nuestra historia: su nombre, como Nefertiti en Egipto o Howard Carter en el s. XX, se elevará al extraordinario rango de los que han contribuido triunfalmente a escribirla.

 

Vía| REEVES, Nicholas: The Burial of Nefertiti?; REEVES, Nicholas: Tutankhamun’s Mask Reconsidered; BELMONTE, Juan Antonio: DNA, Wine and Eclipses: the Dakhamunzu Affaire; SHAW, Ian: Historia del Antiguo Egipto; National Geographic; National Geographic; Amarna Project. Royal Tomb; National Geographic; ABC Cultura; El PaísCCIV 244.

Más información| Terrae Antiqvae. Noticias actualizadasFactum Arte. Imágenes en alta resolución de KV62Entrevista a Nicholas Reeves (en inglés)Imágenes sobre Tutankhamón y su familiaGABOLDE, Marc: L’ADN de la famille royale amarnienne et les sources égyptiennesImágenes sobre Nefertiti, su época y su hallazgo.

Imagen| Academia.edu, Victoria en Tebas, Academia.edu.

En QAH| Una tumba sin dueño: KV55; Nefertiti, la bella legendariaLa cirugía plástica en la antigüedad.

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