Ciencia, Neurociencia 


¿Por qué los niños con autismo tienen problemas para hablar?

Una de las cosas que más angustia a la familia y al entorno de una persona con autismo es su problema en la comunicación. Existen algunos sintomas: aspectos sensoriales, problemas de conducta, reciprocidad social, inflexibilidad y rigidez, que siempre quedan en segundo plano respecto a la importancia que se les da, prevaleciendo la interacción y comunicación como los más adaptativos.

Quizás entremos en un circulo negativo en el que predomina la comunicación como pilar fundamental; la no comunicación genera muchos problemas de conducta, los problemas de conducta generan no comunicación, estos a su vez frustración en la persona con autismo y en su familia, esta frustración ayuda a que se mantenga esa rigidez mental e inflexibilidad disminuyendo la comunicación y así un largo etcétera de problemas asociados.

Hasta hace relativamente poco, se pensaba que no podían hablar una vez superada la edad de 4 – 5 años pero cada vez más y con más frecuencia se derriba esta teoría cuando han tenido una intervención adecuada a sus necesidades. Siempre existe dentro de la estadística que el 20-30% de personas con autismo no desarrollarán un lenguaje verbal, pero existen muchos otros tipos de comunicación muy efectivos que no implican lenguaje (signos, pictogramas, programas informáticos…). Tener fe en las capacidades de las personas con autismo es fundamental, no podemos olvidar que se ha ligadoComunicación mucho el no desarrollo del lenguaje con discapacidad intelectual. Siendo errónea esta liga.

Los trastornos de la comunicación forman parte del núcleo central del autismo, y con ello las alteraciones en el lenguaje son muy significativas. Podemos decir que el nivel de dominio del lenguaje oral de los autistas es muy variable, puede darse tanto ausencia de lenguaje, como un lenguaje sofisticado, trastornos como la ecolalia, o incongruencias pragmáticas.

Podemos decir entonces que lo que caracteriza el lenguaje en el autista, lo que brinda su especificidad, son las características generales que adquiere respecto al resto del desarrollo cognitivo y social, y la disarmonía entre distintos componentes.

Es frecuente encontrar en niños autistas de entre 2 y 4 años una jerga a veces muy elaborada, en lugar de lenguaje; en ocasiones puede parecer que el niño imitara el lenguaje del adulto, pero está desprovisto de significado (contenido semántico), asimismo puede intercalar alguna palabra o frase muy sofisticada, pero que está fuera de contexto.

Otra característica es la ecolalia inmediata o retardada. La primera puede ser fisiológica durante un cierto período, pero si perdura, puede dar lugar a una sospecha de autismo. También es característica la ausencia de interlocutor durante largos discursos que pueden acompañar los juegos infantiles. En estos casos, aparece un discurso vacío de contenido, con una entonación cuidada, pueden aparecer entremezclados anuncios televisivos y frases hechas. Es frecuente en niños autistas la falta de gesticulación o expresión facial al hablar.

Un fenómeno lingüístico característico es el uso del “tú” o el “él” para sustituir el “yo”, lo que podría considerarse como una forma de ecolalia. Es posible que este fenómeno esté derivado de la alteración en el aspecto cognitivo social, propio del autismo.

Es decir, el contraste entre forma y contenido y la especificidad de los componentes fonológicos, semánticos, sintácticos y pragmáticos del lenguaje oral, conforman el llamado “discurso autista”

El uso de apoyos visuales es básico y fundamental para acelerar, mejorar y alentar el desarrollo del lenguaje.

En esta época, la era de las nuevas tecnologías hay muchas facilidades que ayudan a poder comunicarse efectivamente. A través de programas y apps con pictogramas, dibujos, acciones, videos… y un sin fin de posibilidades.
Vía| Autismo diario

Más información|Autismo y lenguaje

Imagen|Autismo y comunicación

En QAH|¿Qué es el autismo?

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