Historia 


¿Por qué los españoles fueron capaces de conquistar América?

¿Cómo es posible que los españoles tomaran en tan poco tiempo amplios territorios poblados de Sudamérica? La respuesta que ha creado la sociedad europea a esta pregunta es simple: La superioridad tecnológica de los conquistadores es suficiente como para vencer a los indígenas. Esta respuesta es falsa pues se basa en una mentalidad eurocentrista la cual se apoya en una teoría que se antoja simple y por la cual se entiende que las culturas son superiores a otras según su nivel tecnológico. Mi escrito pretende desterrar ese mito histórico creado en torno a la cultura europea, que ahora podríamos llamar occidental y que sigue vigente en la actualidad, y por el cual se siguen legitimando invasiones a territorios ajenos simplemente por la creencia de vivir en una cultura superior. Para demostrar que no hay cultura superior a otra, utilizaré como ejemplo las primeras conquistas españolas en el continente americano para descubrir al lector que el dominio de los castellanos en Sudamérica no es posible solo a base de la superior tecnología militar. Hay otros factores más importantes que este.

No se puede negar que la superioridad tecnológica de los españoles es un factor importante, sin embargo, no es determinante en la conquista del Nuevo Continente. Es cierto que aporta una gran ventaja inicial en la guerra, principalmente psicológica, a los conquistadores pero los pueblos indígenas pronto aprendieron a adaptarse a la nueva situación bélica que el europeo planteaba. Si en un principio los autóctonos se lanzaban a una muerte segura en un ataque frontal contra un grupo de mosqueteros o jinetes a caballo, no pasó mucho tiempo cuando incas o aztecas aprendieron que cuando tronaba la artillería del invasor lo mejor era buscar refugio y aprovechar el momento de recarga, y cuando la caballería del hombre blanco cargaba, la jungla era la solución pues ya se sabe de la poca utilidad de un caballo en plena selva peruana. Además de la adaptación indígena a la guerra, la superioridad armamentística europea es un factor limitado porque también eran pocas las armas de fuego y los caballos que los españoles portaban a América como para desequilibrar la balanza. Incluso muchas de esas armas se mostraban inservibles en territorio americano como pueden ser el caso de las corazas que los soldados desechaban cuando debían adentrarse en territorios selváticos de alta humedad y temperatura.

Un factor más importante que el anterior son las múltiples epidemias que sufrieron los indígenas desde la llegada del hombre europeo. Aunque es difícil calcular el alcance de estas enfermedades en las poblaciones locales, se sabe que afectaron a un número tan importante de individuos como para que los españoles tuvieran más facilidades en la conquista. Prueba de ello son las múltiples epidemias de viruela en la zona mexicana antes de que Cortés tomara la ciudad de Tenochtitlán y diversos brotes de enfermedades constatados al final del reinado del inca Huayna Capac incluso antes de la tercera expedición de Pizarro a territorio incaico.

Hernán Cortés es guiado por unos indígenas en este cuadro de Ferrer Dalmau.

Hernán Cortés es guiado por unos indígenas en este cuadro de Ferrer Dalmau.

Si el factor de las enfermedades es difícil de constatar, más aún es el siguiente punto que ahora presento, las causas psicológicas y religiosas que provocaron en los indios el sentirse derrotados por los europeos, pues hasta el simple hecho de hacer la guerra tenía un sentido diferente para las poblaciones americanas. Por lo general, las culturas indígenas hacen la guerra para capturar al enemigo como prisionero y, o bien sacrificarlo a los dioses para que el equilibrio del universo no se rompiera, o someterlo mediante tributo y una alianza obligatoria. Los aztecas son el mejor ejemplo de este segundo caso, ya que Tenochtitlán es la cabeza principal de un estado que recibía tributo de otras ciudades que habían sido derrotadas en la zona mesoamericana. Desde esta perspectiva, el simple hecho de conquistar según el modo tradicional europeo, para hacerse con la tierra y sus recursos, era un hecho incomprensible además de bárbaro para los pueblos del Nuevo Mundo que se vieron afectados mentalmente al ver que los conquistadores no tenían el mayor remordimiento en acabar con los prisioneros. Por otra parte, la guerra entre indios solo tenía como finalidad la mayoría de las veces el sometimiento político y estos nuevos conquistadores blancos venían, además de para apoderarse de sus tierras, para acabar con sus dioses y de hecho ese fue el sentimiento autóctono una vez finalizada la conquista. Los dioses habían fallado en la protección de su propio pueblo y habían muerto ante la llegada del Dios europeo.

Mapa del estado azteca o mexica, donde se destaca la alianza del lago Texcoco (Tenochtitlán, Texoco y Tlacopán) y sus enemigos los tlaxcaltecas. Además se muestra Cholula y la Zempoala de los totonacas.

Mapa del estado azteca o mexica, donde se destaca la alianza del lago Texcoco (Tenochtitlán, Texoco y Tlacopán) y sus enemigos los tlaxcaltecas. Además se muestra Cholula y la Zempoala de los totonacas.

Pero el factor más importante por el cual los españoles conquistaron tan rápidamente a las grandes culturas americanas fue el hábil uso de la diplomacia que emplearon en el Nuevo Mundo. No hay que olvidar que las huestes conquistadoras contaban solamente con centenares de individuos y la población indígena era muy superior en números y si hay algo tajante en la guerra es que la inmensa mayoría de las veces lo que importa es tener más hombres que el enemigo, entonces ¿Cómo es posible que centenares de conquistadores vencieran a grandes estados como el azteca o el inca? El factor más importante fue la connivencia de otros pueblos indígenas para que los españoles derrocaran los estados vigentes cuando arribaron a las costas americanas. Los aztecas e incas tenían bajo su yugo a otros pueblos indígenas que pactaron sin problemas con los extranjeros venidos del Oriente para ser liberados, lo que no sabían era que el plan de los españoles no era precisamente una liberación aunque muchos de estos pueblos tuvieron ciertos beneficios en comparación con los que resistieron por las armas a los castellanos.

Son los indios los que surten de hombres a los ejércitos de Cortés en Mesoamérica y a Pizarro en Perú para luchar contra aztecas e incas, respectivamente. En México se alzan contra Moctezuma los totonacas de Zempoala y los tlaxcaltecas (habitantes del Estado de Tlaxcala) e incluso algunos líderes se convierten al cristianismo. La versión tlaxcaltecas de Diego Muñoz Camargo refiere así los discursos de los habitantes de Cholula (ciudad enemiga del invasor europeo):

Mirad a los ruines tlaxcaltecas, cobardes, merecedores de castigo: como se ven vencido de los mexicanos (mexicas o aztecas de Tenochtitlán), andan a buscar gentes advenedizas para su defensa. ¿Cómo os habéis trocado en tan breve tiempo y os habéis sometido a gente tan bárbara y advenediza, extranjera y en el mundo no conocida?”.

Atahualpa recibe a Pizarro en su trono en la ciudad de Cajamarca. Dibujo de Guamán Poma de Ayala de principios del XVII.

Atahualpa recibe a Pizarro en su trono en la ciudad de Cajamarca. Dibujo de Guamán Poma de Ayala de principios del XVII.

En el caso inca, los españoles llegan al estado peruano justo al término de una guerra civil en la que Atahualpa se había hecho con el poder al terminar con la vida de su hermano Huáscar. Pizarro se alió con los partidarios del difunto Huáscar y algunos pueblos sometidos por los incas.

Como puede verse, gracias a la búsqueda de alianzas por parte de los españoles es posible la rápida conquista de tan amplio territorio en América. Territorios con una organización política compleja son más proclives a ser derrotados en menor tiempo posible y los casos de México y Perú lo corroboran, la conquista europea necesita de estados fuertes con culturas locales sometidas a este estado central para llevarse a cabo, es por ello que las dos zonas donde el asentamiento español fue más importante en todo el periodo colonial fue el Virreinato de Nueva España (México) y el del Perú. Las zonas menos desarrolladas políticamente son más difíciles o incluso imposibles de conquistar, como la zona sur de las actuales Chile y Argentina dominada por los araucanos, o el área que hoy ocupa la frontera entre México y EEUU donde los españoles tuvieron un control más superficial.

Vía|Nathan Wachtel, Los vencidos. Los indios del Perú frente a la conquista española (1530-1570). Alianza: Madrid.1971. |Ricardo Piqueras, Resistencia a la conquista: La guerra del hambre, Las raíces de la memoria: América Latina, ayer y hoy: Quinto Encuentro Debate / coord. por Pilar García Jordán, 1996, ISBN 8447514943.

Imágenes|Cortés, Mapa, Atahualpa.

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