Reflexiones 


¿Por qué intentamos comprender el arte?

Lady Godiva

“Lady Godiva” Salvador Dalí (1976)

Desde el comienzo de la evolución humana el “arte” es nuestro compañero de viaje. El arte, como forma necesaria de expresión del ser humano está en continuo cambio tanto de formas de expresión como de sentido. Como  seres racionales que somos necesitamos entender y dar sentido a todo lo que nos rodea, saber para qué sirve. También el arte.

Si hacemos un breve recorrido desde periodos prehistóricos hasta nuestros días, el arte ha tenido, por ejemplo, el objeto de ofrenda y ruego dirigido a una existencia superior (ej. esculturas votivas como la Venus de Willendorf). En otros casos el propósito es el deseo de recuerdo, trascendencia o paso a la posteridad (ej. esculturas y bustos griegos y romanos o retratos del renacimiento). En el siglo XIX abundan representaciones de hechos históricos para honrar la relevancia de cada país. También el deseo de innovación y búsqueda de formas alternativas de expresión (ej. impresionismo o movimientos vanguardistas del siglo XX). Y en muchas ocasiones, la mera búsqueda de la belleza a través de los cánones vigentes o expresión de los sentimientos del artista.

¿Y en la actualidad? ¿Cual es el sentido del arte contemporáneo? En nuestra opinión el arte contemporáneo busca sobre todo la provocación. Nos obliga a meditar y a posicionarnos sobre un tema o proceso creativo. Ya no es suficiente estar en una sala vacía con el único acompañamiento de una obra y el personal de seguridad. Necesitamos conocer su contexto, el proceso técnico de creación, las motivaciones del artista y su proceso evolutivo. El arte actual no busca gustarnos, sino movernos.

La fuente - Duchamp

“La fuente” Duchamp (1917)

Por eso, cuando alguien dice que el arte contemporáneo no es bonito o que ni siquiera es arte, lo que probablemente quiere transmitir es que no “encaja” con su concepción paradigmática de arte y por lo tanto le deja en una situación de indefensión muy difícil de admitir, recurriendo a una descalificación reparadora. Desde nuestra experiencia, una obra de arte contemporáneo debería contemplarse con serenidad, mirada limpia, cerebro despierto y libre de prejuicios. Y entonces valorarla o no.

Este debate no es nuevo. Se trata de un proceso recurrente a lo largo de la historia de la creación. Monet afirmaba desolado:

“Todo el mundo discute mi arte y pretende comprender, como si fuera necesario, cuando simplemente es amor.” Claude Monet

Aprendamos a ser más abiertos ante el arte contemporáneo. Busquemos parámetros nuevos de valoración, sintamos curiosidad y sobre todo busquemos en nuestro inconsciente las emociones que nos provoca. Porque el arte tiene y tendrá funciones indiscutibles y variables en cada periodo. Y como decía Monet, ni el arte ni el amor se pueden explicar con facilidad pero sí se pueden disfrutar con intensidad, y desde luego hacen nuestra vida mucho más rica e interesante. ¿No crees?

 

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