Jurídico 


¿Por qué el derecho a la Salud no es un derecho fundamental?

Los derechos fundamentales vienen recogidos en la Sección Primera del Capítulo II del Título I de la Constitución y el artículo 14. Tienen aplicación directa, es decir, que los ciudadanos pueden hacerlo efectivo sin necesidad de invocar a la jurisdicción. Son ejercitables por los ciudadanos, por el mero hecho de venir recogidos en la Constitución. Vienen íntimamente ligados a la dignidad humana. Ante cualquier vulneración de los mismos, se puede interponer el recurso de amparo, dada su especial trascendencia.

Si bien es fácil pensar que el derecho a la salud se encuentra también en este grupo, no es así.

¿Por qué no?

Nuestra Carta Magna configura a la salud como un bien jurídico protegido elevado a derecho, dotado de un nivel de protección y garantía aceptable, y configurado como un pilar básico del Estado social y democrático de Derecho.DERECHO A LA SALUD 2

El derecho a la salud viene recogido en la Constitución española en el Art. 43, en el capítulo III del Titulo Primero, que reza así:

     Artículo 43

  1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud.
  2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.
  3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio.

 

Este no es un derecho fundamental tal y como se entiende, por la ubicación que tiene en la Constitución española. El derecho a la salud es un “derecho prestacional”.

 

¿Qué significa?

El hecho de que sea un derecho prestacional quiere decir que gesta una solución paulatina donde se requiere al Estado la prestación del servicio.

Es un derecho que se configura mediante Ley, pues será ésta la que va a establecer los derechos y deberes de todos al respecto (Art. 43.2 CE). De aquí radica su alcance mediato, y no inmediato como ocurre con los derechos fundamentales. Es mediato, dado que tiene configuración legal. Es decir, necesita de una Ley que concrete que el ciudadano tiene derecho a unas determinadas prestaciones.

La garantía para su protección es diferente a la de los derechos fundamentales. En este caso, su garantía se recoge en el Art. 53.3 CE. Hasta que el legislador no lo concrete en una Ley que determine los límites de dicho derecho prestacional, este no existe como tal.

El legislador debe cumplir el mandato del Art. 43.2 CE. Es por esto, por lo que el 25 de abril de 1986, nace la Ley General de Sanidad, la cual lleva a cabo la delimitación de los parámetros de los que venimos hablando.

Es un derecho sensible a los cambios sociales y económicos que deriva en importancia suprajurídica, dado que es necesario ponderar su alcance teniendo en cuenta aspectos económicos y sociales, entre otros.

Dado el carácter antropocéntrico de este artículo 43 CE, se persigue constantemente garantizar la dignidad de la persona, y es por esto por lo que se considera un “Principio rector”. Nuestra Carta política contiene mandatos a los poderes públicos para que establezcan unos servicios determinados para su consecución.DERECHO A LA SALUD 3

Se puede enlazar también el Art. 43 CE con el Art. 9.2 CE, removiendo obstáculos para conseguir la igualdad material.

La libertad pública, en sentido tradicional, no obliga al Estado, pero sí se pide. Se entiende el mencionado artículo como un derecho de defensa a la propia salud y a su protección. Se liga de forma automática con la integridad física, recogida en el Art. 15 CE, que sí es un derecho fundamental, y da, por tanto, la posibilidad de que haya una Ley Orgánica al respecto. Otro ejemplo es la Ley 3/1986, de 14 de abril, de medidas especiales en materia de salud pública.

El artículo 43 CE ofrece engarces al descubrimiento de la vinculación directa a la protección de otros derechos fundamentales y garantías. Por eso, el derecho a la salud es entendido como un concepto poliédrico, conectado con derechos fundamentales como el derecho a la vida (Art.15 CE), a la intimidad (Art. 18 CE), y a la libertad ideológica (Art. 16 CE), entre otros.

Vía| Constitución española  Ley General de Sanidad

Imagen| Derecho a la salud:  1, 2, 3.

En QAH| Sobre el Ébola: salud y responsabilidad pública

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