Economía y Empresa 


Por qué devolver un préstamo en 10 años sale más caro que devolverlo en 5

Cada vez son más las entidades bancarias que permiten que el cliente elija el plazo de reembolso de sus préstamos. De esta manera, es posible conseguir grandes sumas de dinero y devolver el importe prestado pagando cómodas cuotas durante varios años. Sin embargo, aunque pueda parecer muy ventajoso pagar pequeñas cuotas mensuales durante un periodo muy largo de tiempo, lo cierto es que alargar el plazo de amortización de un préstamo puede encarecerlo significativamente.

Cómo afecta el plazo de reembolso al precio de los préstamos

Normalmente, para saber cuál es el coste de un préstamo, se recomienda tener en cuenta tanto el interés aplicado como las comisiones y los otros costes adicionales (pagos a terceros, coste de vinculación, etc). No obstante, a menudo se olvida que el plazo de reembolso también influye sobre el precio de un préstamo, puesto que cuantos más años se tarde en reembolsarlo, más intereses se devengarán y, por tanto, más caro será aunque sus cuotas sean de menor importe.

Este hecho se puede comprobar fácilmente a través de un sencillo ejemplo. Si se reembolsa un préstamo de 10.000 € al 10 % TAE en 10 años, habrá que pagar una cuota mensual de 132,15 € al mes y, al final del plazo, el banco habrá recibido un total de 15.858 €. En cambio, si se amortiza ese mismo préstamo en 5 años, las cuotas mensuales serán de 212,47 €, pero al final del plazo el banco recibirá 12.748,20 €. En conclusión, reembolsar este préstamo en 5 años y no en 10 supone un ahorro de 3.109,80 € en intereses.

Como se puede ver, siempre saldrá más barato reembolsar los préstamos en un plazo más corto, aunque no todo el mundo se puede permitir amortizar un crédito en pocos años. Por eso, cuando se elija el plazo de devolución, hay que buscar un equilibrio para reembolsar el préstamo en el mínimo tiempo posible pagando unas cuotas asumibles.

Otros factores que influyen en el precio de un préstamo

Aunque el plazo de reembolso puede encarecer mucho el precio de un préstamo, ese no es el único aspecto que hay que tener en cuenta. A la hora de comparar distintos créditos es importante fijarse en estos otros aspectos:

  • El tipo de interés aplicado: es el porcentaje sobre el capital a deber que establece las cuotas que habrá que pagar a la entidad prestamista. Éste puede ser de tipo fijo o variable. Si es fijo, se mantendrá estable durante toda la vida del préstamo, mientras que si es variable, podrá cambiar en cada revisión en función de las variaciones del índice que se tome como referencia.
  • Las comisiones: son las compensaciones que cobran algunas entidades prestamistas como remuneración por sus servicios. Las más habituales son las comisiones de apertura, de estudio y de amortización anticipada.
  • Productos vinculados: para acceder a algunos préstamos será necesario contratar otros productos que comercialice la entidad, como seguros, tarjetas de crédito o planes de pensiones.
  • Pago a notarios: la intervención notarial para contratar un préstamo personal de alto importe o una hipoteca también tiene un coste, que habrá que sumar al precio final del crédito.

 

Vía | MiPrestamo

Más Información | ElPaís.com

Imagen | Dreamstime.com

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