Jurídico 


¿Por qué Cataluña no será independiente?

En términos políticos, han habido y persiguen en el intento, numerosas regiones en Europa y el mundo que de forma más o menos egoísta, pacífica o no, directa o indirecta; han pretendido lograr una hipotética autonomía libertaria de la matriz Estado del que formaban parte, cada una por los motivos y razones que consideraban o decían considerar legítimos.

A modo introductorio, cabe especificar que cualquier derecho, sea el que fuere, proteja el ámbito que pretenda, o se rija por los principios que se rija, debe venir siempre legitimado, amparado y a su vez condicionado por una norma, esto es, por el paraguas de una ley.

En base a ello y a las interpretaciones mediante el uso alternativo del Derecho que muchas voces pasionales predican en Cataluña, el llamado “derecho a decidir” debe de regirse en condiciones citadas en el párrafo anterior. A su vez, con el pasado referéndum producido en Escocia, estas voces también se han visto reforzadas y han proclamado (en correlación con ese derecho a decidir), un referéndum vinculante como el que allí se realizó, de forma anterior a las elecciones autonómicas y no plebiscitarias vividas hace unos días,

Bien, ante tal situación, cabe dejar claro y diferenciar algunos puntos para todos ellos.

Escocia como bien sabemos pertenece al Reino Unido y dicho Estado carece de Constitución escrita (al contrario que España), basándose con ello la soberanía en el Parlamento de Westminster (Parlamento del Reino Unido), el cual en ese momento decidió de forma conjunta delegar y transferir la competencia de convocar dicho referéndum al parlamento escocés (refrendando finalmente el NO por parte de los ciudadanos, cabe recordar).

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¿Por qué Cataluña no será independiente?

¿Pero por tanto el Estado español en teoría podría realizar tal acto al igual que hizo Reino Unido y tal y como demandaban ciertos sectores en Cataluña?

Pues en principio no, ya que la Constitución Española concretamente en sus artículos 1.2 y 2 lo prohíbe expresamente (lo contrario, de hacer caso omiso a tales artículos, caeríamos flagrantemente en una violación grave de la misma y por lo tanto de los derechos democráticos del conjunto de ciudadanos).

En cuanto al resto de constituciones que rigen y han regido en las naciones y estados del planeta, solo han habido tres en concreto que han permitido de una forma más o menos clara y expresa el derecho a la autodeterminación o secesión de forma unilateral (por parte del territorio que en teoría quería separarse del conjunto del Estado). Estas fueron:

-La Constitución de la URSS (de forma práctica no realizable).

-La Constitución de la antigua Yugoslavia.

-La Constitución de Etiopía.

Enumeradas esas tres excepciones, en el resto prima siempre el principio de integridad territorial, correspondiendo tal “derecho a decidir” al conjunto del Estado.

En vistas de ello, la Comunidad Autónoma de Cataluña no estará por tanto de modo alguno amparada ni legitimada para hacer uso de tal derecho por si sola, sin contar con el “visto bueno” del conjunto de la soberanía nacional.

En cuanto a términos de Derecho Internacional, en virtud de todas las Resoluciones de Naciones Unidas,  de la Carta Magna de la Descolonización, de la famosa Resolución 1514, etc; se fundamenta concienzudamente que el conocido como derecho a la autodeterminación, proclamado por los sectores independentistas y anteriormente citado, estará reconocido y amparado internacionalmente en tres supuestos que tampoco se dan en Cataluña:

-Para los pueblos ocupados militarmente.

-Para los pueblos coloniales.

-Territorios en que se denieguen, se violen o no se reconozcan los derechos fundamentales a sus ciudadanos.

En el resto de casos en los que no se de alguno de dichos supuestos, primará el denominado principio de integridad territorial, por lo que queda patente que Naciones Unidas tampoco ampara el derecho a la secesión MAS que en los casos anteriormente citados.

Dicho todo ello, en el caso de que Cataluña iniciara un proceso de autodeterminación declarando el Gobierno la independencia de forma autónoma ante la pasividad e inacción (de forma democrática) del Estado español, Cataluña no solo no tendría el reconocimiento de la mayor parte de países (ya que un Estado no se conforma solo por tener un pueblo, un territorio efectivo y unas instituciones o Gobierno “legítimo”) sino que a su vez para desarrollarse dentro de un mundo global necesita del reconocimiento internacional, y tal reconocimiento se deniega de forma unánime cuando se viola el principio de integridad territorial: en la práctica podemos citar a varios casos en los que esto sucede para hacerlo más ejemplificador:

Somalilandia, la famosa Kosovo (a la cual tanto han citado los secesionistas), y una retaíla de regiones más, quedando fuera del marco internacional y exponiéndose arduamente por tanto a quedarse fuera de las Naciones Unidas, lo que conlleva a quedarse fuera del Fondo Monetario Internacional (FMI) así como del Banco Mundial.

En el ámbito europeo, el articulado de la Unión, en concreto en su Tratado de la Unión en su artículo 4.2 cita y refunda que el punto de la integridad territorial corresponderá a la potestad legítima de los Estados miembros de la Unión Europea, siendo la Constitución de los distintos países por tanto además de Constitución del país, derecho europeo por remisión.

A su vez los ciudadanos de una hipotética e improbable Cataluña independiente quedarían automáticamente fuera de la Unión, de la protección del Banco Central Europeo al no mantener el Euro, y no pudiendo mantener de forma alguna por tanto la ciudadanía europea al perder la española (ya que la europea es complementaria a la de los nacionales de los países miembros de la misma, de Europa, y ellos dejarían de serlo) en virtud de lo predispuesto por el Tratado de Funcionamiento (TFUE).

Por todo ello, Cataluña no solo en términos materiales y económicos no podría ser independiente, sino que en términos posibilistas (y legales) es irrealizable. Todo lo demás son términos sentimentalistas y fines meramente egoístas, ególatras e insultantemente falsarios de las ambiciones de sus políticos.

Ustedes, tienen la última palabra; Cataluña ya ha hablado y ha dicho NO.

Permaneceremos atentos a todas las novedades.

Vía| Elaboración Propia

 

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