Economía y Empresa, Marketing 


Pintxo – pote o cómo incentivar la hostelería en época de crisis

En 2003 nació en Vitoria – Gasteiz, el “pintxo-pote”. Un plan perfecto para todos: pintxo + pote por sólo un euro. Ventajas para hosteleros y clientes que acogieron tan bien la iniciativa que en 2004 se extendía a una de las calles céntricas de la capital alavesa, donde diez locales se unieron a la iniciativa incluyendo una tapa con cada consumición. pintxo pote

Tras un éxito sin igual, y a pesar de la crisis económica que llevamos años sufriendo, se puede decir que hoy en día, Vitoria cuenta con más de 20 rutas de pintxo – pote por toda la ciudad. Así, todos los jueves del año, desde las 19.00h a las 23.00h, se puede disfrutar de un vino (suele ser un crianza de Rioja Alavesa) y de pintxos de todo tipo, a precios muy asequibles.

Los vitorianos han sido pioneros en esta propuesta que ofrece durante unas horas a 1, 1.5 o 2€ (dependiendo de zonas y de localidades), lo que normalmente vendría a costar 3 – 3,5 €.Lugareños y extranjeros están encantados con las rutas que, en tiempos de crisis, vienen muy bien para el bolsillo de los clientes y de los hosteleros.

El éxito ha sido tan grande que la fórmula no ha tardado en extenderse. Primero se amplió en días: los miércoles y sábado existen diversas fórmulas de pintxo – pote por barrios localizados de la ciudad. Y en segundo lugar, se extendió a otras localidades.

En el día del pintxo – pote los bares y las calles se llenan de gente, generando ambiente, diversión y … negocio.

Tanto es así que en un primer momento, los universitarios vizcaínos que residían en Vitoria fueron corriendo la voz entre sus amistades de modo que cada jueves eran cada vez más los chavales que se montaban en autobuses hacia Vitoria para empaparse de la juerga de la cuarta noche de la semana, patrimonio estudiantil. Hoy en día, los locales de la capital vizcaína, viendo el éxito de la iniciativa, han imitado la fórmula con su propio pintxo – pote. Algo parecido ha ocurrido en localidades guipuzcoanas. También La Rioja Alavesa y Navarra se ha unido a esta iniciativa con su propia fórmula de tapeo low-cost. Pero dejando a un lado lo evidente, el pintxo – pote es un claro ejemplo de acción de marketing de éxito. Y es que aquí todo son ventajas:

  • Ha incentivado la economía del mercado hostelero
  • Con él y como si de un efecto dominó se tratase, se han estimulado los mercados dependientes del mismo: proveedores de comida, vino, transporte, etc. Así como del resto de establecimientos de la zona.
  • El día del pintxo –pote, los locales están llenos de gente por lo que es un momento perfecto para que los hosteleros aprovechen para informar a sus clientes de otro tipo de acciones y promociones que están desarrollando, lo que incentiva la fidelización de sus clientes.
  • Es un recurso turístico para la ciudad.
  • Redes sociales: Se han creado aplicaciones móviles tales como de Tapas y Pintxo –pote , donde se pueden comentar experiencias e incluso puntuar los pintxos de los diferentes bares. Esto hace que los locales estén alerta de las opiniones de los consumidores y mejoren su oferta cada semana.
  • Es la excusa perfecta para pasar un buen rato con las amistades y cuidar las relaciones sociales al mismo tiempo que se degustan bocados exquisitos y bebidas por precios muy asequibles.

Para finalizar, simplemente comentar que las ideas que triunfan se componen de ingredientes muy simples. En este caso se aúnan el gusto por el buen comer y la calidad de los producto a un precio muy asequible. La fórmula no falla porque tal y como ha ocurrido en este caso, en el mundo de los negocios en general y del marketing en particular, MENOS ES MÁS.

Más información|pintxopote.net, La fidelidad del cliente ¿buena o mala?Generar ideas: el método divergente – convergente

Imagen| pintxo – pote

En QAH | ¿Es el vino saludable? ¿Qué es una estrategia competitiva en costes?

RELACIONADOS