Patrimonio 


¿Cómo ve el pintor prerrafaelita a la Sagrada Familia?

En el prerrafaelismo, la imagen de la Sagrada Familia como una entidad divina muy por encima del hombre se transforma en una escena cotidiana que desborda espiritualidad humana. Una de las obras más conocidas de este movimiento romántico es Christ in the House of His Parents (The Carpenter’s Shop) (1849-1850), de Everett Millais. Lejos de las composiciones tradicionales centradas en entornos idealizados, el pintor sitúa a Jesús y a sus Padres en la carpintería de José. A pesar de ser, aparentemente, una imagen anecdótica, la abundancia de símbolos y prefiguraciones de la Pasión de Cristo la transforman en una escena sacra y trascendental. Jesús se ha herido en la mano con un clavo; una temprana señal de los estigmas sufridos durante la Crucifixión. Mientras el joven Juan porta un cuenco con agua para lavar la sangre, de igual manera que bautiza a Cristo años después, María se arrodilla para besar y consolar a su Hijo. José examina la herida en presencia de Santa Ana y un joven ayudante que encarna a los futuros Apóstoles.

Christ in the House of His Parents (The Carpenter’s Shop) (Everett Millais, 1849-1850)

Bajo la tierna apariencia de un accidente doméstico sin importancia subyace la sangrienta escena de la Crucifixión. Es interesante comprobar cómo los prerrafaelitas huyen de estas imágenes de angustia y dolor, adaptándolas a la estética romántica de la juventud, lo femenino y la naturaleza sin subvertir en modo alguno su significado. Así, a pesar de la ternura que impregna la obra, el espectador sabe que está contemplando el Martirio de Jesús. Aunque parece una reinterpretación al margen del texto bíblico, el pintor prerrafaelita se inspira en un versículo del libro de Zacarías, que aparecía acompañando al lienzo en su exposición de 1850: ‘Entonces le dirán: ¿Pues, qué son esas heridas que hay en tus brazos? Y él responderá: Me las hicieron en casa de mis amigos’ (Zacarías, 13:6) 

The Holy Family (James Collinson, 1878)

Esta nueva perspectiva del arte religioso, tan alejada de los cánones formales, no es del agrado de todos. Entre las críticas recibidas destaca una reseña en The Times donde se lee ‘this picture is plainly revolting’. El escritor Charles Dickens lanza un furibundo ataque en el que acusa a Millais de pintar a María como una alcohólica: ‘a woman so hideous in her ugliness that she would stand out from the rest of the company as a Monster, in the vilest cabaret in France, or the lowest gin-shop in England’. El origen de estas críticas se puede ver en el entorno realista en el que se ha colocado la imagen de la Sagrada Familia: hay suciedad, virutas de madera, elementos divinos en un entorno pobre. La simplicidad de las posturas y las ropas, equiparándose a cualquier otra familia sencilla, se confunde con una visión blasfema del ámbito religioso.

Nos parece interesante comparar esta obra temprana de Millais con otra de la misma temática de James CollinsonThe Holy Family (1878), de época bastante posterior. A pesar de no pertenecer ya al movimiento prerrafaelita, el lienzo de Collinson nos muestra el camino que ha tomado su pintura, escapando de la atmósfera romántica y encaminándose hacia un estilo más formal. Hay un escenario idealizado basado en la naturaleza y elementos simbólicos que enmarcan la sacralidad de las figuras, como el nimbo y el Espíritu Santo. La composición se aleja de las novedades impuestas por el Prerrafaelismo y vuelve hacia la imagen tradicional, con la Virgen sosteniendo al Niño y José portando la paloma y ofreciéndola a Jesús. En este gesto y la ternura manifiesta entre madre e hijo se reflejan todavía las huellas del movimiento romántico.

Vía| ALONSO POZA, Paula. Prerrafaelismo: literatura e imagen. Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 2014

Más Información| WOOD, Christopher. The Pre-Raphaelites. Londres, Widenfeld and Nicolson, 1981

Imagen| Christ in the House of His Parents , The Holy Family

RELACIONADOS