Economía y Empresa 


¿Qué es el “Personal branding”?

Si eres fiel seguidor de QAH o si simplemente estás de paso, lo más normal es que también seas usuario de alguna red social. Desde la omnipotente Facebook hasta la elitista A Small World, en todas y cada una de ellas tenemos un perfil en el que damos a conocer ciertos aspectos de nosotros mismos y de nuestra vida. Aunque pueden ser un arma de doble filo, tenemos que saber aprovecharlas y es que, en el mundo en que vivimos, pueden llegar a ser nuestra mejor tarjeta de presentación.

Imaginémonos que somos un producto, por ejemplo, una caja de galletas caseras. Si queremos vender esa caja de galletas, la herramienta más sencilla y rápida que tenemos a nuestra disposición es Internet (además de ser gratuita). En primer lugar decidiremos a quién queremos vender las galletas. Tenemos que tener en cuenta que las galletas que vamos a vender son como son, sabemos que en el mercado las hay de mejor calidad, aunque también de peor. Tendremos que saber potenciar aquellos aspectos de nuestras galletas que las diferencian del resto. Además habrá que hacer campaña de nuestras galletas, que se hable de ellas, que nos recomienden.

Pues lo mismo sucede con nosotros mismos. Para comenzar con nuestro “personal branding” lo que tendremos que hacer es saber a quién nos dirijimos. Tenemos que decidir dónde queremos vendernos, es decir, en qué redes queremos estar. Estas redes pueden ser sociales, aunque también pueden ser redes profesionales, por ejemplo, Linkedin o Xing. Una vez nos hemos registrado, llega el trabajo más arduo, que no es sino analizarnos a nosotros mismos y destacar aquellos aspectos que nos hacen únicos y que aportan valor al consumidor (el reclutador o un nuevo contacto profesional). El máster que estudiaste, los idiomas que hablas, tu espléndida trayectoria profesional. La foto, nos guste o no, siempre es importante. Intenta que ésta refleje la imagen que realmente quieres dar (omite por supuesto aquella de verano en la que sales tan favorecido, pero con una piña colada en la mano).

Una vez has te has definido como producto, tienes que mantenerte activo. Busca contactos que tengan un vínculo profesional contigo o que te puedan aportar algo. Hazte miembro de grupos donde puedas ver y ser visto. Consigue referencias de personas que ya han trabajado contigo, de forma que te recomienden como una apuesta segura. Aunque es muy importante separar tu vida personal de la profesional, puede resultar interesante relacionar las distintas redes en las que te encuentras, por ejemplo, vinculando tu cuenta de Twitter a tu perfil de Linkedin.

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es la seguridad y protección de la privacidad. Presta especial importancia a qué datos están disponibles para cualquier persona que teclee tu nombre en un motor de búsqueda, como puede ser Google, qué datos sólo pueden ser vistos por otros usuarios de la misma red y qué datos reservas para tus propios contactos. Tan perjudicial puede ser mostrar demasiado como no mostrar absolutamente nada. Al fin y al cabo lo que estás llevando a cabo es una estrategia de comunicación.

El término “personal branding” es un concepto cuya paternidad se le atribuye al gurú del management Tom Peters, quien lo acuña por primera vez en su libro “The brand called you”. Si quieres conocerlo de primera mano, puedes hacerlo en el siguiente artículo (en inglés).

Vía| Recruiting Erasmus

QAH| “Social Media”

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