Reflexiones 


Pensamientos desde la Basílica del Sagrado Corazón de Montmartre

Es época del estío de 2012.

He puesto el pie en un último escalón que me separaba de las Puertas de la imponente Basílica, aledaños de París.

Entro.

¿Qué ves, Dios mío, cuando me observas arrodillado rezándote?

Preguntas que se hace uno, cuando los ojos todavía no se han acostumbrado a la oscuridad.

Me adentro un poco más en la penumbra.

Mis ojos intuyen entre ella, después del solazo de verano francés.

Pienso en susurros. Miro hacia arriba. Impresionante.

Fue puesta primera piedra de este Templo en 1875, y construido en su esplendor entre dicho año y 1914 sobre el Monte de los Mártires (Montmartre).

Este lugar es absolutamente sobrecogedor.

¿Es posible esta forma de construir, si no es en tu Nombre y Honor, Dios mío?.

Desde que sé que mi novia eligió ser arquitecta, me hago este tipo de preguntas. Antes no lo hacía.

Aquí fue donde Saint Dennís, primer Obispo de París (Siglo III), fue decapitado a causa de su Fe.

¿Qué piensas, Dios mío, cuando ves un ser minúsculo como yo buscándote con tanta necesidad, con tantas ganas?.

Enciendo una vela de esas pequeñas de dos euros la unidad, la coloco pintona cerca de una de las Capillas. Virgen María, causa de nuestra alegría, acuérdate, cuida la bonita relación que me une con mi novia, a la que también amo tanto.

Este lugar es una tremenda pasada. Las escaleras al sol merecieron la pena.

Fue consagrada la Basílica al culto Católico en 1919, y a su vez al Sagrado Corazón de Jesús, revelación de infinito Amor de Dios por toda la humanidad. Vaya, vaya. Buena falta nos hace.

Busco un Rosario chulo que poder llevar a mi abuela. Tiene en su casa, por lo menos, unos 500 rosarios.

Una campana de diecinueve toneladas fundida en 1891 en la ciudad francesa de Annency, ofrenda de la familia Saboya a la Basílica (‘La Savoyarde‘), tomó lugar definitivo bajo el campanario del monumento, encima de una Cúpula dedicada a Capilla de la Santa Virgen.

Proyecto de Oro, vidrio De Colores. María Inmaculada: ¡qué Clara se ve hoy tu Intensa Luz, en medio de la nada!.

Montmartre, es enclave único en el Mundo. La adoración Eucarística es continua desde el 1 de agosto de 1885, durante día y noche, hasta hoy, después de más de 125 años. ¿Soy digno de ti, mi Cristo?, ¿y de preguntarte tanto? ¿soy pesado?. Te pido ser fermento tuyo.

Sigo andando. Desde entonces, la Basílica brilla como signo de esperanza.

Toda la humanidad puede decir desde sus múltiples rincones de piedra y argamasa: ‘Aquí, el Señor se halla presente. Aquí, alguien reza por mi‘.

Salgo. Solazo en toda la cara. Que ‘amor‘ y ‘familia‘ sean hoy y siempre todas mis ilusiones. Eah!. Gafas de sol graduadas y continúo mi tour por París, camino ahora de un café donde se rodaron escenas de la película francesa ‘Amelie‘.

Pienso en ti todo el rato, mi Cielo.

PARÍS, marzo de 2013

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