Ciencia, Neurociencia 


Pautas de actuación en el mutismo selectivo

Tal y como vimos en el último artículo, el mutismo selectivo es un trastorno de la conducta que se inicia en la infancia y que se caracteriza por la dificultad que presenta el niño para interactuar verbalmente con determinadas personas y en determinadas situaciones. En el artículo anterior expusimos el mutismo desde una perspectiva explicativa; pasando a abordarlo en esta sesión mediante pautas específicas de intervención para padres y profesores.

El tratamiento se habrá de dirigir a producir cambios concretos en el comportamiento de los adultos que conviven o mantienen una relación muy estrecha con el niño (profesores, compañeros, padres), así como del propio niño; pero, nunca sólo con el niño.

El pronóstico respecto a la eficacia de la intervención empeora si se demora su aplicación, debido al grado de consolidación del aprendizaje. También empeora si, aun siendo sometido a tratamiento, el sujeto se aproxima a los diez años de edad sin que se haya producido un incremento importante de la conducta de hablar. Hay que destacar que pese a que el trastorno se presenta entre los 2 y los 5 años de edad el tratamiento no comienza hasta más tarde, alrededor de 6-8 años, pues existe desinformación que conlleva a pensar que el niño es tímido, creencias erróneas por parte de los profesionales y padres e incluso conductas similares en el ámbito familiar del sujeto.

Factores relevantes en el ámbito emocional y afectivo

  • Vivencia de acontecimientos vitales como estresantes: incorporación al centro educativo, hospitalización, cambio lugar de residencia…
  • Vulnerabilidad manifestada en respuestas de ansiedad intensas ante extraños en etapas anteriores del desarrollo.
  • Apego excesivo a la madre.
  • Manifestación de conductas de inhibición social, timidez y retraimiento que dificultan las relaciones interpersonales.
  • Escasas habilidades comunicativas y lingüísticas que dificultan la comunicación oral.
  • Manifestación de conductas de rigurosidad, meticulosidad y perfeccionismo excesivo, que impiden al niño enfrentarse a situaciones en las que tiene miedo a fracasar.

Factores relevantes en el ámbito familiar y social

  • Estilo educativo.
  • Modelado familiar para las relaciones sociales: relaciones sociales poco frecuentes, evitación de relaciones, aislamiento social, instrucciones familiares de evitar hablar con extraños…
  • Clima familiar: vivencia de situaciones conflictivas en el ámbito familiar.
  • Características de personalidad asociadas a ansiedad, inhibición… en familiares del niño.
  • Existencia de trastornos de habla en miembros de la familia.
  • Perfeccionismo familiar: expectativas elevadas en relación con el desarrollo del lenguaje del niño. Exigencia excesiva por parte de los padres para que hable y hable bien.
  • Excesiva atención recibida por no hablar.

Factores relevantes en el ámbito escolar

  • Estilo relacional del profesor: capacidad de vinculación con el alumno afectado, preferencia por relaciones más o menos cercanas…
  • Conocimiento y competencia profesional del profesor respecto a contenidos concretos relacionados con el trastorno.
  • Estilo educativo del profesor.
  • Acomodación del entorno a las dificultades del niño: el alumno deja de hacer ciertas actividades académicas porque no habla (no sale a la pizarra, se le salta sistemáticamente en turnos de preguntas, se actúa como si no existiera…), los compañeros se convierten en “intérpretes” del niño, se le permite contestar mediante gestos…
  • Generación de expectativas negativas del profesorado y del alumnado respecto a la evolución y normalización del habla del niño y etiquetado de las respuestas de evitación y escape que realiza: “No sabe hablar”, “No habla, se le ha comido la lengua el gato”…
  • Excesiva atención recibida por no hablar.

hablando-con-una-sordaAntes de continuar es importante tener en cuenta que la presencia y concurrencia de estos factores no es condición suficiente para desarrollar un mutismo selectivo, ni en todos los casos de mutismo están presenten todos estos factores.

Pautas y orientaciones para la familia

Los padres y madres de niños con mutismo selectivo pueden no ser conscientes de la importancia y las graves consecuencias que el problema puede tener en el desarrollo del menos, y no adoptar ninguna medida. Otras veces pueden manifestar ansiedad y preocupación excesiva, incrementando la ansiedad y el bloqueo del niño. Ninguna de estas actuaciones contribuye a mejorar la situación del niño con mutismo. El problema debe ser abordado en su justa dimensión, y exige adoptar medidas que favorezcan el desarrollo sociopersonal del niño y estimulen su habla en las diversas situaciones de interacción verbal.

Pautas para mejorar las condiciones familiares, personales y sociales

  • Ofrecer al niño un ambiente de seguridad, comunicación, serenidad, comprensión y afecto.
  • Posibilitarle experiencias que le conduzcan al desarrollo de personal y social.
  • Incidir en lo positivo, destacar sus puntos fuertes y reforzar con frecuencia las tareas y actividades que el niño realiza bien.
  • Eliminar actitudes de sobreprotección.
  • La dinámica de funcionamiento familiar (rutinas, horarios…), debe estar sujeta a normas claras y concretas que deben ser respetadas por toda la familia.
  • Posibilitar que el niño realice alguna actividad física deportiva de carácter lúdico que le permita descargar las tensiones acumuladas durante la jornada escolar.
  • Fomentar al máximo la interacción del niño con compañeros, vecinos y amigos.
  • Mantener una comunicación recíproca y continuada con la escuela para consensuar las medidas educativas, seleccionar las estrategias a utilizar y transmitir información acerca de los cambios que se van produciendo en el niño.

Pautas y orientaciones para la escuela

  1. El establecimiento de una vinculación afectiva “muy positiva” con el niño.
  2. Evitar las actitudes de facilitación y sobreprotección.
  3. Hay que plantearle situaciones de interacción que conlleven intercambio verbal, pero éstas deben ser cuidadosamente planificadas en función del nivel de exigencia que conllevan.
  4. Antes de ponerle en situación de exigencia de habla, debemos garantizar que el niño posee las estrategias y habilidades necesarias para enfrentarse a las mismas. Éstas deberán estar graduadas en función de la mayor o menor exigencia de expresión verbal que se requiera en la situación comunicativa; y para ello tendremos que manejar aspectos tales como la longitud de la respuesta o frase requerida, el tono de voz exigido, el tipo y número de personas presentes, y el grado de complejidad de elaboración del contenido.

Pautas para mejorar las condiciones personales y sociales

  • Intensificar el vínculo afectivo positivo con el niño
  • Favorecer las interacciones entre los niños y entre éstos y los adultos en el centro.
  • Evitar actuaciones, tanto de los compañeros como de los profesores, que puedan mantener el comportamiento de mutismo.
  • Asignar pequeñas tareas de responsabilidad dentro del aula y del centro educativo ajustadas a la edad.
  • Aumentar el control del adulto, sobre las interacciones entre los iguales.
  • Evitar que el alumno pase desapercibido en las actividades que impliquen la participación de todos.
  • Incrementar dentro de la programación del aula las actividades que impliquen movimiento corporal y contacto físico entre los niños.
  • Introducir o incrementar en la programación del aula actividades de relajación para realizar en grupo.
  • Reforzar con frecuencia los comportamientos y actuaciones que el niño realiza bien.
  • Crear un clima de seguridad, aceptación y confianza en el aula favorable a la comunicación verbal.
  • Programar tiempos de coordinación de todo el profesorado que interviene en la atención educativa del grupo al que pertenece el alumno.
  • Se les dará instrucciones a los padres para que hagan “vida social” dentro del entorno escolar.
  • Mantener estrecha relación con la familia.

* Vía| Balbuena, S., Rueda, I. y López, P. (2012). Estudio de un caso de mutismo selectivo: evaluación  e intervención en el contexto escolar. Análisis y Modificación de Conducta, 38, 71-88; Cortés, C., Gallego, C. y Marco, P. (s.f.). El mutismo selectivo: Guía para la detección, evaluación e intervención precoz en la escuela. Recuperado el 6 de Julio de 2016 de  http://creena.educacion.navarra.es/equipos/conducta/pdfs/guia_mutismo.pdf; Garrido, A., Marín, V. y Hervás, M. (2015). Revisión de programas dirigidos a la intervención de mutismo selectivo en escolares. Reidocrea, 4 (24), 162-166.
* Imagen| Imagen portada, Hablando con una sorda

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