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Pasear por los alrededores del Museo del Prado

Museo del Prado. Edificio principal.

Museo del Prado. Edificio principal.

Pasear por una ciudad y a la vez observar con atención puede ser una de las formas más amenas de aprender. Hoy, imaginaremos estar paseando por los inspiradores alrededores del Museo del Prado, y pensar en sus orígenes y en cómo llegó hasta nuestros días.

El Museo del Prado se inauguró en 1819, después de la Invasión Napoleónica en España y tras haber pasado José Bonaparte por el poder, quien ya había comenzado con un intento de crear un museo, tal y como se hizo en todo el Imperio napoleónico. Fue el rey Fernando VII quien lo impulsó definitivamente, instalándolo en el edificio actual, que ya había sido construido por el arquitecto Juan de Villanueva en 1785 por iniciativa del rey Carlos III, conocido también como “el mejor alcalde de Madrid”, y quien nos ha dejado entre muchas, una obra tan emblemática como la Puerta de Alcalá.

Hoy en día llegar al museo es uno de los mayores disfrutes a la hora de pasear por Madrid. Está en pleno Paseo del Prado, repleto de árboles e inspirador.

Muy cerca se encuentra el Parque del Retiro, que antiguamente era el parque del Palacio del Buen Retiro, construido para Felipe IV, rey bajo cuyas órdenes trabajó Velázquez. Este palacio, ha desaparecido, pero quedan vestigios que ahora han pasado a formar parte de las dependencias del Museo, como la Biblioteca (antiguo Salón de Baile) o el Salón de Reinos (donde hasta 2010 estaba instalado el Museo del Ejército, ahora en Toledo).

Acercándonos ya al propio museo, cada puerta está custodiada por la estatua de un gran artista español, que también le da nombre: la puerta de Murillo, la puerta de Velázquez (antaño la principal), y la puerta de Goya.

Nos falta por destacar la antigua iglesia de San Jerónimo el Real, que es un remanente de lo que fue el antiguo monasterio de San Jerónimo el Real. Además de la iglesia, el claustro también seguía en pie, pero en un estado de deterioro. Aquí es donde se realiza entonces el punto de conexión más fuerte entre el pasado y el presente. El arquitecto contemporáneo Rafael Moneo lo integró en su ampliación de 2001 hasta 2007, y de esta forma se materializó la idea de que un museo es una institución viva y en constante cambio, que adopta nuevas formas en los nuevos tiempos, sin olvidar el pasado.

 

Vía| Museo del Prado

Imagen| Museo del Prado: Edificio de Villanueva

En QAH| 30 minutos para el Museo del Prado

 

 

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