Cultura y Sociedad 


Parque Nacional de Garajonay: una historia de amor

Durante este verano los incendios han vuelto a ser los grandes protagonistas. El fuego se ha cebado con nuestros montes y ha arrasado más de 100.000 hectáreas tan solo en los tres meses estivales, el triple de superficie que se quemó el verano pasado. A ello debemos añadir que 10 personas han muerto y otras cientos han sufrido graves daños materiales.

Bosque de laurisilva en el Parque Garajonay

Bosque de laurisilva en el Parque Garajonay

Uno de los incendios que más ha afectado a nuestro patrimonio natural ha sido el de la isla de la Gomera, en concreto, el Parque Nacional de Garajonay. Éste ocupa más del 10% de la superficie de la isla y en 1986 fue declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Pero, ¿cuál es la magia de este paraje? Mirando la isla desde lo alto se puede observar que se cierne sobre ella una gran capa de nubes, incluso podríamos decir que en su coquetería la isla de La Gomera siempre lleva sombrero. Pero la función de esa bruma es otra: que el hermoso y único bosque de laurisilva que copa la isla se mantenga húmedo durante todo el año. Se trata pues de un bosque de varias especies de hoja perenne que en el Terciario cubría prácticamente toda Europa.

Estatuas de Gara y Jonay

Estatuas de Gara y Jonay

¿A qué debe el parque el nombre de Garajonay? Según cuenta la leyenda, durante las fiestas de Beñesmén los menceyes y nobles principales de Tenerife se trasladaban a la Gomera para tomar parte en las celebraciones de la recolección. Entre ellos estaba el Mencey de Ajede y su hijo, Jonay. Éste rápidamente quedó embelesado por la belleza de la princesa Gara y pronto ambos anunciaron su compromiso. Pero su alegría duró poco pues pronto empezó a rugir el volcán Echeyde (Teide) y empezó a arrojar agua y fuego con tanta furia que podía verse desde la isla de la Gomera. Y es que el brujo Gerián ya lo había predicho: “la sombra del fuego quema el agua. La muerte acecha”. Gara, princesa de Angulo, lugar del agua; y Jonay procedente de la tierra del fuego, eran incompatibles. Su amor era imposible y su unión quedó maldita. Los menceyes volvieron a Tenerife, pero Jonay no podía olvidar a su amada así que decidió cruzar el mar y volver junto a Gara. Ambos huyeron entre los montes de laurisilva y se escondieron en el Cedro. Pero el padre de la chica no iba a permitirlo y se adentró en su búsqueda. Los amantes, en su afán por seguir juntos, se decidieron por la muerte. Colocaron entre ambos una rama de brezo y se fundieron en un abrazo eterno mientras la rama atravesaba sus corazones.

Así nació la leyenda y el nombre del parque que, a pesar del terrible incendio que ha intentando arrasarlo, se recuperará del fuego en una década devolviendo a la Gomera el color verde que siempre la ha caracterizado.

 

Vía| MEDINA, I; Alizhul, el mundo mágico de las leyendas canarias. Madrid 1999

Más información| Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio ambiente

Imagen| Bosque de laurisilvaEstatuas Gara y Jonay

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