Economía y Empresa 


Paraísos Fiscales: ¿Quién quiere ser millonario?

Paraíso Fiscal

Típicamente y a favor de las leyes de la ósmosis, la riqueza ha permitido atraer más riqueza mientras que la pobreza ha hecho lo propio. Una persona con unos pocos miles de divisas y un consejero hábil podría vivir lujosamente durante varias vidas y además incrementar la herencia de sus descendientes generación tras generación. Es vox populi que entrar en el negocio de la banca con un par de maletas llenas de papel moneda resulta más fácil que cargado solo de buenas y honestas intenciones y dado que cada juego posee su trampa, como es lógico, la banca no iba a ser una excepción.

La existencia de paraísos fiscales data de una antigüedad tan pretérita como el propio ser humano. Los grandes aristócratas y empresarios – incluso el Papado – acudieron a bancos privados regidos por familias de abolengo como los Mendoza o Ruiz en España y los Médici o Pazzi en Florencia, buscando ventajas fiscales que otras organizaciones no les ofrecían. Posteriormente, estos paraísos se materializaron en forma de islas caribeñas satisfactoriamente deshabitadas donde los aventureros del mar enterraban en cómodo plazo fijo miles de reales o doblones de oro, el motivo no era otro que eludir los siempre inoportunos impuestos de la Corona. Considerables siglos más tarde, poco ha cambiado, y las grandes fortunas siguen buscando lugares en los que sus fortunas no solo estén seguras sino también mengüen lo más lentamente posible. Como resulta obvio y de acuerdo con la aritmética básica a mayor riqueza más impuestos, puede que no resulte igualitario pero sí al menos más justo para el equilibrio de la sociedad.

Por estas razones, y dada la ambición innata en el ser humano de amasar cada vez más y más sin importar en muchos casos de donde provenga o a quien pueda expoliarse, los paraísos fiscales han crecido de forma exponencial diseminados por todo el mundo: Bahamas, Mónaco, Andorra, Liechtenstein son solo algunos ejemplos de máxima actualidad.

Focos de baja tributación según la OCDE y el Ministerio de Economía

Focos de baja tributación según la OCDE, la CIA y el Ministerio de Economía

A las exenciones fiscales para los no residentes se suman otros servicios satisfactorios como la existencia de estrictas leyes de secreto bancario y de protección de datos personales, llámese cuentas numeradas. Así mismo, es habitual que los datos de accionistas y directores de empresas no figuren en registros públicos. Todo esto resulta muy conveniente para aquellos que pretenden enriquecerse de forma ilícita no solo mediante formas sucias de comercio como el crimen organizado – tráfico de armas, tráfico de drogas, prostitución – sino con medios más ligeros y descafeinados como el fraude bancario, el espionaje empresarial y el desfalco gubernativo, conocidos en el sector como white-collar crime. Lejos de toda hipocresía, es totalmente lógico e incluso lícito buscar lugares en los que las exenciones fiscales resulten provechosas, sin embargo, la regulación de estos lugares es del todo necesaria para frenar el creciente crimen transnacional organizado y el fraude empresarial que afecta directamente a todos y cada uno de los ciudadanos de a pie que ven como sus impuestos aumentan hasta cotas impagables mientras grandes fortunas salen por la puerta de atrás de las fronteras o cuentan con impuestos al más puro estilo bespoke, hechos a medida.

Dicho de otra forma, es necesario un buen entendimiento entre el gobierno y quienes tributan para evitar que se produzca la bancarrota de la clase media tratando de rellenar el vacío que las grandes fortunas dejan en las tambaleantes arcas del Estado.

Imagen|Paraíso Fiscal, Focos de baja tributación

En QAH|¿Qué es un paraíso fiscal?, ¿Son perjudiciales los paraísos fiscales?, ¿Cuántos paraísos fiscales hay en el mundo?

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