Economía y Empresa, Finanzas 


¿Para qué sirven los elementos de control interno?

El proceso de crecimiento y expansión de cualquier empresa conlleva la división del trabajo y las tareas, ya que ofrece una mayor especialización y la posibilidad de dedicar el tiempo adecuado a cada una de ellas. En este artículo vamos a tratar de explicar qué procesos se deben seguir para que la división no suponga un descontrol dentro de su compañía.

Delegar es un proceso necesario, en mayor o menor medida en función del tamaño de la empresa,  y un factor clave para su éxito es el buen funcionamiento de la relación de principal-agente. La delegación conlleva también la necesidad de establecer unos elementos de control interno que acrediten que se están siguiendo correctamente las pautas pactadas y pueden estar basados en los resultados, las acciones, las personas o el “modus operandi” de la empresa. Este control se realizará sobre las unidades subordinadas, que recordemos, ya tienen una persona de control en forma de directivo y que a su vez disponen de otros trabajadores bajo su mando.¿Para qué se usan los elementos de control interno?

La autoridad que tienen los subordinados se ve reflejada en las decisiones y acciones tomadas ya que se permite a los agentes decidir “en nombre de la empresa”, a la vez que las consecuencias de estas decisiones equivalen a su responsabilidad.

 

Y ahí es donde tiene un papel vital el control interno. En tener una serie de procesos que nos permitan comprobar que se está yendo en el rumbo correcto y en el caso de algún resultado no esperado, poder corregirlo cuando todavía se está a tiempo.

Las vías que se deben utilizar para ejercer dicho control son las siguientes:

-Elaborar periódicamente los estados de cuentas en función de los costes, deuda y producción por cada departamento.

-Elaborar para cada año un forecast relativo a la actividad económica-financiera mensual de la empresa.

-Elaborar “reports” periódicos para la Dirección de la empresa usando los informes anteriores para poderlos comparar con el Budget y así detectar cuál es la  desviación.

Lógicamente el factor indispensable para que estos procesos cumplan su objetivo es que se interpreten de manera correcta y que no todo se centre en el corto plazo sino el medio-largo plazo.

Como conclusión, si bien no existe un sistema que permita conocer a la perfección qué cerca se encuentra la empresa de la máxima eficiencia, aunque sí que es posible elaborar una serie de procedimientos que nos aporten una mejor información para la toma de decisiones y que a medio-largo plazo ofrecerá unos mejores beneficios, funcionamiento y rendimiento de su empresa.

 

Vía| Vergés, J. Control e incentivos en la gestión empresarial.

Imagen| Puzzle

En QAH| ¿Cómo delegar responsabilidades?

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