Historia 


Países que no se llaman como creemos

En muchas ocasiones nos encontramos con revelaciones que nos desmontan nuestro orden preestablecido y nos rompen mitos y estructuras que teníamos asumidas por la costumbre, la cultura o el idioma. En Historia ocurre mucho, como cuando descubres que los vikingos no llevaban cuernos en sus cascos, que la mayoría de los califas de Córdoba eran rubios y de ojos azules o que un a priori imponente general romano probablemente no midiese más de 1,60m. En el aspecto lingüístico también encontramos algunos de estos casos que te hacen pensar que has estado viviendo una mentira toda tu vida, concretamente en el ámbito de la nomenclatura de los países, y es que es habitual que la palabra con la que en castellano designamos a un país dado no se corresponda para nada en apariencia u origen con la que la gente e idioma del país en cuestión lo designan. He aquí algunos de los ejemplos mas llamativos:

Países del mundo con sus respectivas banderas

Países del mundo con sus respectivas banderas

  • Albania: el nombre del país en albanés es Shqipëria (nada menos…), que literalmente significa “tierra de águilas”. El término en español proviene del latín albus (blanco), por lo que el termino Albania fue usado frecuentemente en las lenguas romances para designar a regiones montañosas cubiertas por la nieve.
  • Alemania: Nosotros le damos ese nombre por los alamanes, uno de los pueblos que protagonizaron las invasiones germánicas, y que por extensión metonímica empezamos a llamar así a todo el mundo germánico. El término latino Germania y que por ejemplo da Germany en inglés o el adjetivo germánico provendría supuestamente de una transcripción aproximada que habrían hecho los romanos de un grito de guerra de estos antiguos pueblos del norte. Pero la palabra en alemán para el propio país es Deutschland, y que sería literalmente “tierra de la gente” o “tierra del pueblo” (sencillo, limpio, eficiente; vamos, muy alemán…).
Angela Merkel no termina de creerse que a su querida Deutschland la llamen “Alemania”.

Angela Merkel no termina de creerse que a su querida Deutschland la llamen “Alemania”

  • China: el nombre real de este país asiático es Zhōngguó, que significa “nación central” o “nación del medio”, sin embargo el nombre que nosotros le damos puede que provenga de la famosa dinastía Ching (Qīng) o de Cin, una forma persa para China traída a Europa por Marco Polo. Así que a partir de ahora hay que decir estás en medio como China, no como los jueves.
  • Egipto: en la actualidad, para el mundo occidental, el nombre del célebre país de las pirámides no tiene nada que ver con la denominación que nosotros utilizamos, ya que el nombre del país en árabe es Miṣr. De hecho, tampoco lo sería para los antiguos egipcios ya que para ellos su nación era Kemet. Las tres sin ninguna relación en forma ni significado.

“¿Que Egipto realmente no se llama Egipto?”

  • Finlandia: nuestra forma proviene del germánico finn que quiere decir “buscador” y land “tierra”, ya que una lengua germánica como es el sueco dominó durante mucho tiempo este país, pero el vocablo finés para su propio país es sin embargo Suomi. Una nueva palabra finesa en nuestro repertorio que sumar a Nokia y sauna.
  • Grecia: los romanos utilizarían la palabra Graecia, al parecer porque se usaba para las gentes de la zona del Epiro, pero el nombre autóctono de todo el país es Ellada, de donde vienen heleno, helenístico, etc.
  • Groenlandia: del vocablo vikingo Grønland que significa con cierta guasa “tierra verde” como ya explicamos aquí una vez. En groenlandés, una lengua esquimal, esta gran y fría isla es llamada Kalaallit Nunaat.
  • Hungría: el nombre de este país en húngaro (una de la pocas lenguas no indoeuropeas de Europa) es Magyarország, que viene del etnónimo del pueblo que lo conforma: los magiares. No obstante, a nosotros nos ha llegado una forma que provendría de la palabra túrquica onogur, que significa “diez gentes“ o “diez flechas”, más posiblemente el término latino para mencionar a los hunos (hunni), ya que se relacionaba a los magiares con otros pueblos de la estepa como los hunos.
  • India: El nombre de la India en idioma hindi es Bhārat, nombre de un rey legendario. Nuesta forma “India” viene por el nombre del río Indo (de Sindhu o Sind), como era conocido por los griegos.
  • Japón: el nombre del país del sol naciente significa literalmente eso, “país del sol naciente” (en eso no hay sorpresa), y que en japonés es Nippón, palabra que no nos es extraña ya que la utilizamos como sinónimo y adjetivo de japonés, lo que sucede es que a nosotros nos llegó el nombre a través del cantonés, y por tanto un poco corrompido por su forma y pronunciación: Yahtbún.
  • Marruecos: cuando en español decimos Marruecos realmente estamos nombrando una forma distinta y más castellanizada de la ciudad de Marrakesh que utilizamos para, por extensión, nombrar a todo el país. Al Maghrib es realmente el nombre en árabe del país, y que significa “el extremo oeste”. En realidad el término Magreb o magrebí es utilizado por nosotros aunque no tanto para referirnos al país en sí, sino para designar la región más amplia que ocupa junto a otros países como Argelia o Túnez.

 

 

En colaboración con QAH| Ad Absurdum

Vía| OTERO, E., El origen del nombre de los países del mundo, ed. Gárgola, Buenos Aires, 2003.

Imágenes| Países del mundo con sus respectivas banderas, Angel Merkelgif de la serie televisiva Modern Family

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