Patrimonio 


Owen Jones y la Alhambra

Henry Wyndham Phillips, Retrato de Owen Jones, h. 1857.

Henry Wyndham Phillips, Retrato de Owen Jones, h. 1857.

La Alhambra ha sido, y sigue siendo, un monumento admirado a lo largo y ancho del mundo en las últimas centurias, especialmente desde el despertar orientalista que trajo consigo el movimiento del Romanticismo. Pero aparte de los numerosos viajeros y artistas que se sintieron atraídos por su belleza y exotismo, la figura de Owen Jones (1809-1874) será fundamental para un conocimiento más profundo y riguroso de este conjunto palatino.

Owen Jones fue un arquitecto y decorador especialmente preocupado por el uso histórico que se había hecho del color en la decoración de varios monumentos significativos. Para proceder a su estudio, viajó durante varios años por diversos países, como Italia, Grecia, Turquía y Egipto, analizando sus conjuntos monumentales más señalados. Tras visitar estos países, Owen Jones recaló en España, en 1834. Hasta ese momento, los primeros artistas que viajaron a la Alhambra estaban interesados en la condición pintoresca de los palacios, de modo que no les preocupaba representar con exactitud la arquitectura.

Junto con su amigo y también arquitecto Jules Goury (1803-1834), Jones se estableció en la Alhambra durante seis meses, donde ambos realizaron dibujos con mediciones exactas sobre los motivos decorativos del conjunto, lo que sería la base de un trabajo de investigación arquitectónica exhaustivo. Sin embargo, durante su estancia allí, Goury falleció de un ataque de cólera, por lo que Jones decidió continuar con el proyecto que habían emprendido juntos. Poco tiempo después, regresó a Londres con los avances que había realizado en el estudio de la decoración de la Alhambra, presentando estos resultados en la Architectural Society y en la Royal Institution.

Para Jones, la Alhambra era “la cumbre de la perfección para el arte islámico, como lo era el Partenón para el arte griego”. Uno de los principios fundamentales en el ámbito de la decoración, según Jones, era la importancia que tenían los colores primarios en el arte de las primeras civilizaciones. Esto pudo comprobarlo fácilmente en la Alhambra, donde estudió con minuciosidad la combinación de colores originales conservados en el edificio, y tomó muestras de estas pinturas. De esta manera, llegó a convencerse de que la Alhambra, en origen, estuvo vivamente pintada con los tres colores primarios (rojo, azul y amarillo o dorado). Esta fuerte convicción de Jones en relación con la policromía de la Alhambra le decidió a publicar sus estudios del color en varias obras, siendo la más destacada The Grammar of Ornament (1856).

Motivos decorativos de The Grammar of Ornament.

Motivos decorativos de The Grammar of Ornament.

En este estudio, su intención era ofrecer ejemplos de la historia del diseño y la decoración a lo largo de las diversas etapas artísticas. Aunque se incluían estilos ornamentales de todos los lugares y épocas, la fascinación que la Alhambra había producido en él hizo que el “ornamento morisco”, en sus propias palabras, fuese el más representado. The Grammar of Ornament se convirtió en un modelo crucial para los diseñadores de su época; sus dibujos y combinaciones de colores se copiaron en todo el mundo, de modo que fue Jones el que dio pie a una creciente moda inspirada en el estilo de la Alhambra a escala internacional.

Pero no acabó aquí su contribución a la expansión de la Alhambra como conjunto modélico. Fue nombrado responsable de los asuntos relativos a la arquitectura y la decoración en la Exposición Universal de Londres de 1851. Dado el éxito del Palacio de Cristal en dicha muestra, se fue fraguando la idea de volver a montar el edificio para nuevas exposiciones. Así, en 1854 volvió a montarse en Sydenham Hill, en el sur de Londres, hasta que fue destruido por un incendio en 1936. En esta nueva exposición, Jones realizó una maqueta de un “Patio de la Alhambra” que tomaba como modelo el Patio de los Leones, pero sin la fuente ni los pabellones laterales. Las arquitecturas de este patio estaban totalmente coloreadas de acuerdo con las teorías de Jones sobre el color de la Alhambra, de modo que para la mayoría de los visitantes, esa sería la única ocasión que tendrían de estar en el conjunto palatino nazarí por excelencia.

Entre noviembre de 2011 y febrero de 2012, el Patronato de la Alhambra y el Generalife, junto con el Museo Victoria and Albert de Londres, organizó una exposición dedicada a la figura de Owen Jones y el papel esencial que éste había tenido en una difusión de carácter más científico y riguroso del monumento de la Alhambra, más allá de la fascinación orientalista de los románticos. Otro de los objetivos clave de esta exposición era contribuir al estudio de la figura de Owen Jones, un personaje aún bastante desconocido hoy en día en los ámbitos más generales. Todo lo contrario a lo que ocurría en su época, momento en el que era tan conocido y su nombre estaba tan ligado al conjunto granadino, que fue bautizado por todas las élites culturales como “Alhambra Jones”.

 

Vía| ROSSER-OWEN, M., Arte islámico de España. Ed. Turner y Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, Hong Kong, 2010.

Más información| El Mundo

Imagen| Owen Jones, The Grammar of Ornament

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