Especial Guernica, Patrimonio 


Otras visiones de la Guerra Civil. La pintora Raquel Forner

La Guerra Civil española (1936-1939), al igual que sucedió con otros grandes conflictos del siglo XX, inspiró la obra de numerosos artistas que, horrorizados por la barbarie humana, plasmaron a través de sus pinceles los horrores de la guerra, como ya hiciera Goya un siglo antes en su famosa serie Los desastres de la guerra. El conflicto español, que quedó plasmado para la posteridad en la famosa pintura de Picasso El Guernica, contó también con otras visiones en el arte sumamente interesantes aunque desconocidas, como es el caso de las series que realizó la reconocida pintora argentina Raquel Forner.

Raquel Forner había nacido en 1902 en el seno de una familia de la pequeña burguesía, cuya tranquilidad económica le permitió dedicarse a la actividad artística desde muy temprana edad. Comenza sus estudios en la Academia Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires, donde ingresa con tan sólo dieciséis años, y en 1928 expone por primera vez de forma individual en la Galería Muller, también en la capital.  Posteriormente, realiza un viaje de estudios por Europa, visitando España, Francia, Inglaterra e Italia, y conociendo la obra de grandes artistas como Picasso, Matisse o Braque, así como de antiguos maestros: Masaccio, Piero della Francesca y, sobre todo, El Greco.  Se instala en París por un período de dos años, entre 1929 y 1931, y comienza a trabajar en el taller del prestigioso pintor fauvista Othon Friesz. En 1932, ya completamente formada, regresa a Buenos Aires, obteniendo durante estos años diversos reconocimientos y participando en exposiciones internacionales.

“Mujeres del Mundo” (1938), Raquel Forner.

Pero si hay un hecho que marcaría la vida y la obra de Raquel Forner, éste fue sin duda la Guerra Civil española, un conflicto que causó un enorme impacto en la sensibilidad de la pintora, hija de un valenciano, y que se debió en parte a las cartas que recibía con noticias de familiares cercanos en España. La propia pintora, que llegó a afirmar que es a partir del estallido de la guerra española cuando realmente empieza a pintar, expresaba así su angustia: “No puedo hallar paz ni siquiera en el campo. Ahora no puedo ir de vacaciones sin que me siga esa horrible tragedia. Veo agonía en las retorcidas ramas de los árboles. Veo sangre en cada flor delicada porque recuerdo flores semejantes en Europa.”

Fruto de esos sentimientos desesperación surgen dos series dedicadas a la Guerra Civil: España (1937-1939) y El drama (1939-1946), ésta última también inspirada por los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. En 1939 expone unas trece pinturas en la Galería Muller de Buenos Aires inspiradas en la Guerra Civil, que causaron gran revuelo por su enorme carácter dramático.  En estas pinturas Raquel Forner nos muestra un mundo desolado por la tragedia y la barbarie del ser humano, y lo hace a través de personajes femeninos dotados de una enorme monumentalidad, todo ello con un estilo cercano al surrealismo y siempre con unos paisajes oscuros y desiertos como telón de fondo.

“La Victoria” (1939), Raquel Forner.

Mujeres del Mundo (1938), de la serie España, es su primera gran obra de envergadura sobre el drama de la guerra. La propia artista explicó el cuadro de la siguiente manera: “La composición no es complicada. La figura central es América, inclinada a la tierra con un haz de espigas. América está en paz, pero a ella llega el clamor del mundo. Detrás de ella está China… y España… en plena actitud de angustia. Y a los costados del cuadro he colocado dos figuras: el padecimiento de una madre que aún parece acunar a su hijo muerto… y una esposa que, después de perdido su compañero, toma la hoz para no perder el ritmo del trabajo. Como fondo, y bajo el temor de los aviones que se alejan cumplida ya su misión de muerte, un panorama de aldea bombardeada.”

Junto con Mujeres del mundo, otra de las obras más representativas de ambas series es la pintura titulada La Victoria (1939). En el centro vemos la figura escultórica de una mujer cuyos brazos y piernas han sido arrancados salvajemente. En el suelo, la mano que sujeta un haz de trigo y el pie que se apoya sobre un libro abierto simbolizan el hambre y la muerte de la cultura y el progreso. Arriba, en el lado derecho, la pintora incluye un homenaje a Los Fusilamientos del 3 de Mayo de Goya, reutilizando así la rica iconografía sobre la guerra que nos han dejado los pintores del pasado y conectando así con unos hechos que siempre parecen repetirse.

 

“El Drama” (1942), Raquel Forner.

Las ideas plasmadas en ambas series vienen a culminar en su famosa obra El Drama (1942), una síntesis del sufrimiento de esas mujeres que se lamentan por la destrucción de una humanidad ya consumida y llena de cadáveres, y donde la tragedia de la Segunda Guerra Mundial está ya presente. En definitiva, Raquel Forner nos legó una serie de representaciones atemporales sobre el dolor humano, nacidas de una necesidad vital de expresar su propio sufrimiento, como la pintora diría en una ocasión: “Necesito que mi pintura sea un eco dramático del momento que vivo.”

 

Vía|L.F. CAO, M., Creación artística y mujeres. Recuperar la memoria, Madrid: Narcea S.A., 2000 ; BAYÓN, D., Historia del Arte Hispanoamericano. Siglos XIX y XX, Madrid: Editorial Alhambra, 1988.; LORENZO ALCALÁ, M., “Raquel Forner: del apocalipsis a la utopía”, en Cuadernos Hispanoamericanos. Núm. 629, noviembre 2002.

Más información| Museo Nacional de Bellas Artes: El Drama (Raquel Forner), Fundación Forner-Bigatti, Centro Virtual de Arte Argentino

Imagen| Mujeres del Mundo, La Victoria, El Drama

En QAH| Picasso y la Guerra Civil, Guernica: arte y propaganda, Especial 80 años de GuernicaMujeres de la vanguardia española (I): Maruja Mallo, Mujeres de la vanguardia española (II): María Blanchard, Mujeres de la vanguardia española (III): Remedios Varo, Mujeres de la vanguardia española (IV): Ángeles Santos.

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