Especial I Guerra Mundial, Historia 


Oriente Medio en la Gran Guerra: Lawrence de Arabia

 

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Thomas Edward Lawrence en Siria, verano de 1913

El 16 de agosto de 1888 nacía en Tremadoc, Gales, Thomas Edward Lawrence, hijo ilegítimo de Sir Thomas Robert Tighe Chapman, un pequeño terrateniente irlandés, con la institutriz Sarah Junner, por la que abandonó su anterior matrimonio y con la que viajó por todo el Reino Unido y Francia hasta asentarse en Oxford. La formación del joven Thomas como historiador en el Jesus College y su interés por la arqueología en Oriente Medio le llevaron a recorrer durante cuatro años, desde 1909, la cuenca del Éufrates conociendo mejor la zona, la lengua y las costumbres de sus habitantes. Por esta experiencia, Thomas Edward Lawrence fue vital en los planes británicos y aliados para la región, bajo dominio del Imperio Otomano, y su papel en la Revuelta Árabe de 1916 le valió el sobrenombre de Lawrence de Arabia.

La entrada del Imperio Otomano en la Gran Conflagración en noviembre de 1914 del lado de los Imperios Centrales obligó a los Aliados de la Entente a diversificar sus recursos para asediar al “eslabón débil” de la cadena, que era el decadente Imperio Turco.  Sin embargo, desde el inicio de las hostilidades en el continente europeo, se reclutó a Thomas Edward Lawrence por sus conocimientos de la zona para la Geographical Section of the General Staf, en Egipto, con el rango de segundo teniente e intérprete, y durante el verano de aquel año fue destinado a una ficticia expedición arqueológica por el Sinaí que, en realidad, se trataba de una misión de reconocimiento para saber el estado de las fuerzas turcas en la península y en la costa levantina. La información aportada por el teniente Lawrence ayudó a prever las operaciones otomanas en los meses posteriores y le empezó a generar un nombre en el servicio de inteligencia británico en el Medio Oriente, lo que le permitió liderar importantes misiones en Irak durante el año siguiente, aunque su gran éxito estaba aún por llegar.

Paralelamente, las operaciones que los aliados –especialmente británicos y rusos, quienes tenían intereses en la región– realizaron contra la Sublime Puerta se concentraron en cuatro campañas de diferentes objetivos y duración:

La Campaña del Cáucaso.

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Campañas en Oriente Medio, 1914-1916

Esta línea de frente, que abarcó desde la Anatolia Oriental hasta Irán, enfrentó a rusos y turcos desde diciembre de 1914 hasta octubre de 1918, aunque para la historiografía rusa no forma parte de las operaciones de la Gran Guerra. Fue uno de los frentes más activos para los otomanos, que se vieron sobrepasados por el empuje ruso, frenado en última instancia por la Revolución de Octubre de 1917. La recuperación, por parte de los turcos, del territorio previamente perdido a manos rusas y la firma de tratados de paz por separado de las restantes potencias aliadas conllevó años de desequilibrio político en el Cáucaso.

La Campaña del Sinaí y Palestina.

En enero de 1915, las tropas de la Media Luna partían de Damasco con la intención de ocupar el Canal de Suez, flujo vital para la economía de guerra inglesa, bajo el mando del coronel alemán Kress von Kressenstein. Sin embargo, las sucesivas ofensivas otomanas no lograron superar la enconada resistencia británica hasta que las tropas coloniales de la Commonwealth pasaron al contraataque en 1916 y se internaron en Palestina en 1917, apoyando así a la Revuelta Árabe con la captura de Jerusalén.

Campaña de Mesopotamia.

FrenteOriental-ImperioOtomano1917-18

Campañas en Oriente Medio, 1917-1918

Enfocada en los límites orientales del Imperio Otomano, en principio se trataron de movimientos estratégicos para garantizar que no habría ningún ataque sobre la India, pero las incursiones británicas obligan a Enver Pachá, líder turco, a enviar al general alemán Colmar von der Gotz al frente. Éste supo dar una vuelta de tuerca a la situación poniendo contra las cuerdas a las tropas aliadas, tomando la ciudad-fortaleza de Kut, en la que perdió la vida. En 1916, se mantendrá la presión desde la India y, finalmente, en marzo de 1917, los británicos toman Bagdad.

Campaña de los Dardanelos.

Ambiciosa operación de desembarco protagonizado por ingleses y franceses, auspiciada por Winston Churchill, y que aspiraba a ocupar Constantinopla, capital otomana, y hacerse así con el control del Estrecho de los Dardanelos para contactar con el Imperio Ruso. La batalla de Galípoli, que protagonizó esta campaña, fue una de las mayores heridas en el orgullo aliado y el mayor motivo de satisfacción para los otomanos.

Pero, sin lugar a dudas, el acontecimiento que realmente tambaleó los cimientos del Imperio Otomano y provocó una auténtica ruptura social interna fue la ya mencionada Revuelta Árabe, en la que el teniente Lawrence y el apoyo británico jugaron un rol desequilibrante. La política seguida por los Jóvenes Turcos, que se habían hecho con el poder en 1908 liderados por İsmail Enver, planteaba un modelo similar al austrohúngaro con una organización bicéfala apoyándose en el segundo grupo étnico mayoritario: el árabe. Sin embargo, chocaron con el renacimiento cultural que estaba experimentando el mundo árabe abanderando su creciente nacionalismo y con la obstinación en remarcar el carácter turco de las instituciones gubernamentales. Temerosos de la asimilación que planificaban los otomanos y de que se estuviera propagando el control imperial a través de herramientas como el Ferrocarril de Hiyaz, los relativamente autónomos reinos de Arabia se aúnan bajo el mando del jerife de La Meca, Husayn ibn Ali    , que entra en contacto con los británicos de Egipto. Colmado de promesas franco-británicas que le garantizan su apoyo incondicional y la creación de un reino árabe que se extendiese por Arabia, Siria, Líbano, Palestina, Jordania e Irak (de los que sólo se excluyen los siguientes territorios para control aliado: la costa mediterránea de Siria, el Líbano y el sur de Irak.), Husayn ibn Ali inicia la revuelta en La Meca, con altercados también en Damasco, el 5 de junio de 1916 y cinco días más tarde se proclama rey de los árabes.

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Nace la leyenda de Lawrence de Arabia. Durante la Revuelta Árabe, Thomas Lawrence acostumbró usar las ropas propias de los habitantes de la región.

Como agente para mantener la organización en la rebelión con respecto a los objetivos de los aliados se envía a Thomas Edward Lawrence a reunirse con el jerife y sus hijos. Rápidamente trabará amistad con Faysal ibn Husayn, tercer hijo del rey de los árabes, y en el que ve al auténtico líder de la revuelta y al que acompañará en su ofensiva contra las fuerzas otomano-alemanas que trataban de mantener bajo control la península arábiga. Del galés fue la propuesta de emplear una táctica de guerra de guerrillas basada en rodear los principales asentamientos enemigos y mediante rápidos golpes de mano debilitar la posición de éste mientras más y más tribus árabes se unían a la causa. Las contundentes victorias conseguidas incrementaron la fama de Lawrence entre los árabes, además de afianzar el favor de la familia real, por lo que empezó a ser conocido con el nombre con el que pasaría a la posteridad: Lawrence de Arabia. Desde mediados del año siguiente la debilidad de las fuerzas turcas se hace palpable y los árabes, beneficiados por las acciones británicas y rusas en otros frentes, aseguraron la península arábiga y entraron en Palestina tomando Aqaba y Jaffa, entroncando con la columna inglesa del general Edmund Allenby en Jerusalén. Finalmente, en septiembre de 1918, un mes antes de la firma del armisticio de Mudros, por el que el Imperio Otomano se rendía a los aliados, los rebeldes árabes ocupaban Deraa y abrían el camino a Damasco.

Sykes-picot

Reparto de las zonas de influencia según el Acuerdo Sykes-Picot

Cumplido el objetivo de la victoria y creyendo en las promesas de la formación de un reino árabe, Lawrence solicitó permiso para volver a Gran Bretaña, pero no por ello recuperó una vida tranquila y ociosa. Aunque los revolucionarios soviéticos fueron los primeros en destapar las dobles negociaciones franco-británicas plasmadas en el Acuerdo Sykes-Picot (1916) y en la Declaración Balfour (1917), lo cierto es que las consecuencias de estos tratados no se hicieron notar hasta después de la guerra. Mientras a los árabes se les había prometido un reino propio, por el Acuerdo Sykes-Picot, que debe su nombre a los firmantes sir Mark Sykes, en representación de Gran Bretaña, y François Georges-Picot, por Francia, se acordaba el reparto de la región en cinco zonas: una de dominio británico, otra de influencia inglesa o protectorado, una más de dominio francés, con otra en función de protectorado galo y, finalmente, una de administración internacional en las ciudades de Jerusalén y Nazareth. Por el otro lado, la Declaración Balfour era una manifestación formal del gobierno del Reino Unido en defensa de la creación de un hogar nacional judío en Palestina y dio fuerzas renovadas a los movimientos sionistas. Sendos acuerdos iban en contra de lo prometido a los líderes árabes, a los que no se les permitió representación en la Conferencia de Paz de de París de 1919, por veto de Francia, pese a los notables esfuerzos hecho por Thomas Lawrence a favor de la causa de su amigo Faysal. Las consecuencias de estos tratados y la pésima gestión que la Sociedad de Naciones hizo de los mismos son, en gran parte, causantes de la permanente inestabilidad política que se vive en Oriente Medio aún hoy día y del marcado carácter anti-occidental que tomará el nacionalismo árabe en la segunda mitad del siglo pasado y que sigue presente.

Thomas Edward Lawrence, Lawrence de Arabia, escribió sus memorias con el título Los siete pilares de la sabiduría, en los que presenta un vívido relato de sus experiencias en Oriente Medio, antes y durante la guerra, y en el que defiende su absoluto desconocimiento de los acuerdos paralelos que su país firmaba con Francia traicionando a los árabes que decía apoyar. Volvió a Egipto años después pero, hostigado por su leyenda, cayó en profundas depresiones que le acompañaron hasta su fallecimiento en un accidente de motocicleta el 19 de mayo de 1935.

 

Vía| MACK, John E.: Lawrence de Arabia, Barcelona, Paidós, 2003; ARTOLA, Ricardo: La Primera Guerra Mundial:de Lieja a Versalles, Madrid, Alianza Editorial, 2014.

Más información| Frentes de Oriente Medio

Imagen| Lawrence en Siria, Campañas en Oriente Medio (1914-1916), Campañas en Oriente Medio (1917-1918), Lawrence de Arabia, Acuerdo Sykes-Picot.

En QAH| Especial Primera Guerra Mundial (1914-1918)

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