Coaching Profesional 


Optimistas, ¿con la que está cayendo?

Ser felices es cuestión de voluntad

La felicidad o el reto de descubrirla detrás de cada cosa

Como diría Obama en sus tiempos de gloria: ¡Sí se puede! Más que poder, es una necesidad. Ante el oscuro panorama que se nos presenta, tenemos que ser capaces de encontrar la felicidad en las pequeñas cosas. La otra alternativa es dejar que el pesimismo y la desesperación nos ganen el terreno.

El político francés del siglo XVIII, Françoise Guissot, solía decir: «Los pesimistas son sólo espectadores y los optimistas quienes cambiamos el mundo». Y no se equivocaba.

Recientemente tuve la oportunidad de hablar con dos de los atletas paralímpicos que acudirán a Londres.  Por un lado, con Teresa Perales, la más laureada de la natación paralímpica española, y con Javier Hernández, nadador que acude por primera vez a los Juegos. De ambos me sorprendió su apabullante fuerza interior. Javier ha aprendido a vivir sin brazos y ha desarrollado una destreza asombrosa con sus pies, con los que, entre otras cosas, escribe como periodista deportivo. Teresa, superó la enfermedad que le dejó en sillas de ruedas gracias a la piscina y su tesón. Ahora su hijo le da aún más fuerzas para ganar.

Ahora bien, ambos huyen de la compasión, porque según me explicó Javier, «no debemos permitir que se diga que tenemos más mérito, porque eso no repercute a favor de la igualdad. El día dura lo mismo para todos y durante esas 24 horas, cada uno tiene que remar y buscarse la vida. En mi caso las dificultades pueden ser muy visuales, pero cada uno, con sus condiciones, tiene que superar unas dificultades. Los principales límites son los personales».

Estas afirmaciones me impactaron. ¿Cuántas veces soy factor determinante para que algo no salga bien? El psicólogo Iñaki Guerrero me puso un ejemplo determinante. “Hace poco se realizó un estudio en España con personas en desempleo a las que se realizaron encuestas y tests psicológicos. Unos meses después, se comprobó que habían encontrado trabajo no los más inteligentes, ni más preparados, sino los que estaban más convencidos de que lo conseguirían.

Concluyo con el mensaje de Pablo Motos al despedir la temporada del Hormiguero. “Meted en vuestra vida la alegría, ésa es la mejor medicina”.

http://youtu.be/_MRnxF1uKIU

Vía| Artículo de Iñaki Guerrero

Vídeo| YouTube: Despedida de Pablo Motos en el Hormiguero

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