Economía y Empresa 


El paraíso fiscal de la Operación Púnica

La corrupción en España parece haber sobrepasado la cumbre de lo esperado. Estos días, están resultando críticos para varios políticos y empresarios, que en su día decidieron hacer una larga travesía hasta Suiza para quitar las manchas que sus billetes traían de serie, o lo que es lo mismo para blanquear capitales procedentes de actividades ilícitas. Pero, ¿qué es lo que tiene Suiza que atrae a tantos corruptos españoles?, ¿serán sus paradisiacos paisajes o playas?  La respuesta resulta clara, ya que lo que a estos adúlteros les fascina es su paraíso fiscal.

Un paraíso fiscal es aquel país en el que su régimen tributario le permite tener un tipo impositivo muy bajo, o puede estar completamente exento de impuestos, lo que resulta muy atractivo para aquellos no residentes en dicho lugar.

Francisco Granados, ex hombre fuerte de Esperanza Aguirre, detenido.

Francisco Granados, ex hombre fuerte de Esperanza Aguirre, detenido.

Dentro de todo este entramado se encuentran personajes de diversa índole, especialmente políticos y empresarios, como el ex-secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados o David Marjaliza, quienes según el juez de la Audiencia Nacional, han hecho de este delito “un auténtico modus vivendi”.  Ambos contaban con cuentas en Suiza, que juntas sumaban la módica cantidad de 6,8 millones de euros.

A estas cuentas hay que sumarle los obsequios que recibían, entre ellos  Granados, disfrutó de comisiones en metálico por un importe de 300.000 euros, incluidos en una de las cuentas que poseía en Suiza; propiedades inmobiliarias, tantas que “podría llenar un catálogo inmobiliario”, y por si esto fuera poco, el mismo recibió coches y viajes, en los que se destacaban las cacerías, donde se llego a gastar 9.000 euros por cazador. Éstas últimas eran un auténtico festín para todos los allí presentes, ya que contaban con catering, prostitutas e incluso disfrutaban de marisco exclusivamente traído en helicóptero. Vamos, una cacería de lo más tradicional. Pero claro, como el dinero no viene del maná, todos estos regalos figuraban pagados por constructoras.

Todavía queda mucha investigación por delante, y probablemente no resultará sorprendente que más altos cargos se vean salpicados por toda esta trama, habiéndose llevado junto con su blanqueado y reluciente dinero la confianza de muchos de los ciudadanos.

En definitiva, España vuelve a ser víctima de un nuevo episodio de corrupción, que permite alargar este peliculón. Por eso, no hay nada mejor que levantarse cada día y ver “Lo que algún político se llevó”, el nuevo éxito made in Spain más televisado en todos los telediarios, tanto nacionales como internacionales.

 

Vía| Al rojo vivo

Más información| El País

Imagen| La Vanguardia

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