Historia 


Operación Market-Garden: fracaso aliado

Como bien afirma Jacinto Antón, la ciudad holandesa de Arnhem es “un lugar tranquilo cuando los paracaidistas no atacan el puente”. El 17 de septiembre se cumplen 70 años del inicio de la Operación Market-Garden, el mayor asalto aerotransportado de la Historia, acaecido durante de la Segunda Guerra Mundial y, todo sea dicho, un sonado fracaso bélico.

El ambicioso plan ideado por Monty, como un nuevo Big Push, parecía sencillo sobre el papel: los Aliados invadirían la Holanda ocupada en una acción combinada de fuerzas terrestres y aerotransportadas. Más de 30.000 infantes serían lanzados tras las líneas enemigas con el objeto de capturar, y mantener hasta la llegada del relevo blindado, los principales puentes que posibilitaran la invasión del Reich bordeando la Línea Sigfrido. Teóricamente, este corredor hacia el Norte terminaría por abrir los vitales puertos para avituallar a las tropas aún abastecidas desde la lejana Normandía y, lo que es más importante, una vez cruzado el Rin, permitiría atacar la región industrial del Rhur asestando así la puntilla definitiva que postrara a los nazis para estar en casa por Navidad (eterno anhelo de todas las guerras).

La operación a contrarreloj -avanzar unos 100 Km en 48 horas- dio comienzo un domingo a plena luz del día. Las divisiones norteamericanas 101ª, inmortalizada en la serie Hermanos de sangre, y 86ª saltaron sobre sus objetivos consiguiendo hacerse con algunos pero viendo también como otros volaban por los aires, provocando, lógicamente, un retraso en el avance de las unidades blindadas hacia su último destino final, Arnhem y su vital puente sobre el Rin.

Sábado 10 de noviembre de 2012 (6) - copia

Puente “John Frost” de Arnhem sobre el Rin

 

Fue justo aquí donde se desplegaron los Red Devils de la 1ª británica prestos a mantener en solitario una posición demasiado aislada. Todo salió mal desde el principio, las tropas fueron lanzadas a más de 10 Km del objetivo y de toda la división sólo unos 700 hombres -los aguerridos soldados que respondían a la cornetilla del Teniente Coronel Frost– consiguieron llegar hasta el centro de la ciudad y fortificarse a la espera del embate alemán. A eso añádase que las radios no funcionaban, el oficial al mando estaba desaparecido y, lo que es más grave, la Inteligencia había minusvalorado las defensas acantonadas en la ciudad -nada de niños y viejos krauts– sino dos Divisiones Panzer, ni más ni menos, que aunque mermadas tras los combates en Francia seguían perteneciendo a las fanáticas Waffen-SS. Copados, sin suministros y disparando únicamente con armas ligeras -el lanzagranadas PIAT resultó ser sólo un poco más efectivo que un escupitajo contra los Tiger– los hombres de Frost –el puente a día de hoy lleva su nombre– defendieron la posición durante días enconadamente a la espera de un relevo que nunca llegó y sólo se rindieron cuando a los pocos supervivientes se les acabó la munición.

El plan, concebido como un desfile militar por exceso de confianza tras el éxito del Día D, pecó gravemente de hýbris al menospreciar las fuerzas del enemigo. El lejano puente sobre el Rin no fue tomado, las bajas se cifraron por miles y la guerra en Europa se prolongaría casi un año más, haciéndose manifiesto que ja wohl, Herr Montgomery- hasta el rabo, todo es toro.

 

Vía| RYAN, C., Un puente lejano, Barcelona, PLAZA & JANES, 1977; BADSEY, S., Arnhem 1944. Operation Market Garden, Oxford, Osprey, 1993.

Más información|  Arnhem War Museum 40 – 45, Airborne Museum Hartenstein

Imagen| Ángel Carlos Pérez Aguayo (10 de noviembre de 2012)

Video| YouTube: Operación Market Garden

En QAH| El ejército fantasma de Patton; ¿Cuál ha sido la invasión más corta de la Historia?

 

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