Historia 


Operación Bernhard, dinero falso nazi

Bernhard Krüger

Bernhard Krüger

La Segunda Guerra Mundial está plagada de operaciones más o menos secretas y ocurrentes, en ocasiones verdaderas locuras, que acabaron bien en unos casos y mal en otros. Un ejemplo de éxito es la historia del hombre que nunca existió y en el otro lado tenemos la Operación Bernhard, de la que vamos a hablar hoy.

Bernhard Krüger era un miembro de las SS que antes de la guerra había sido ingeniero en la industria textil y recibió el encargo en 1942 de buscar en los campos de concentración nazis a aquellos hombres que pudieran trabajar en el mejor equipo de falsificadores posible. El objetivo: hundir la economía británica a través de la inyección de dinero falso en la misma.

Tras formas un equipo de unos 140 hombres, la operación arrancó. El objetivo era muy ambicioso, ya que para tener éxito no bastaba con engañar a los dependientes de las tiendas y a los camareros, sino que la falsificación debía ser tan buena que engañara también a los expertos de los bancos y las autoridades financieras. Tras mucho trabajo lograron hacer dinero falso que casi no era tal y por lo tanto podían comenzar a atacar por esa vía la economía británica. Por supuesto, además tenían una forma sencilla de financiar espías, operaciones en el extranjero… gracias a ese dinero falsificado.

Billete falsificado

Billete falsificado

Más de 8 millones de billetes falsos fueron fabricados, que hubieran supuesto una inyección de 132 millones de libras falsas en el sistema económico británico. Se calcula que equivalía aproximadamente al 15% de la cantidad total de billetes en circulación, lo que sin duda generaría el caos el día que se hiciera público el hecho. Cuando se comenzó a introducir el dinero en el sistema de manera general, era ya demasiado tarde para Alemania y a pesar del éxito de la falsificación la operación fracasó finalmente en su impacto.

De todos modos parte de aquel dinero se diluyó por distintas vías y el Banco de Inglaterra decidió hacer lo que podríamos denominar como una voladora controlada del hecho, cambiando poco a poco el diseño de los billetes y dejando a aquellos billetes falsos seguir operando en su sistema sin preocuparse demasiado.

En colaboración con QAH| Curistoria

Vía | Planes fracasados de la II Guerra Mundial, de Michael Kerrigan

Imagen| Lawrence Malkin

En QAH| ¿Quién fue el hombre que nunca existió?; Alejandría, ahora la ves, ahora no la ves. Un mago en el ejército británico; La otra cara del desembarco de Normandía; El pequeño Dunkerque alemán: Operación Lehrgang

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