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Qué Aprendemos Hoy

Olympe de Gouges y los Derechos de la mujer en Francia

Hoy conoceremos la historia de Olympe de Gouges, defensora de los Derechos de la Mujer en la Francia revolucionaria de finales del XVIII.

Al proclamarse en 1789 en Francia la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, ésta no contemplaba como sujetos de derechos a las mujeres, ya que con la palabra “hombre” no se refería a la humanidad, sino sólo a los varones.

Esta discriminación motivó la actitud de protesta de Olympe de Gouges (1748-1793): tomando como modelo el texto de la Declaración de 1789, en 1791 escribió su famosa Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, que comenzaba con las siguientes palabras:

Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta.

En la línea de Montesquieu, defendió la separación de poderes. Apoyó en un principio la monarquía constitucional, pero adhirió rápidamente a la causa republicana y se opuso a la condena a muerte de Luis XVI en 1793. Tomó partido por los Girondinos y advirtió sobre los riesgos de dictadura criticando duramente la política de Robespierre y Marat. A causa de sus paralelas y constantes críticas contra la represión jacobina, Olympe de Gouges fue acusada de reaccionaria y murió guillotinada dos años más tarde.

La obra de Olympe de Gouges no fue sino una adaptación de la Declaración de los Derechos del Hombre y del ciudadano cambiando en muchos casos la palabra hombre por mujer, y en otros artículos resaltando el predominio del hombre sobre la mujer.

En vida, Olympe de Gouges tuvo que enfrentarse con la misoginia habitual de su época, y fue desacreditada por parte de muchos de sus contemporáneos. Su obra cayó en el olvido, mientras el desconocimiento y mala interpretación de sus escritos contribuyó a convertirla en objeto de desprecio y burla a lo largo del siglo XIX, donde gran parte de la intelectualidad francesa rechazaba frontalmente la idea de que una mujer hubiera sido ideóloga revolucionaria. Se dijo de Olympe de Gouges que apenas sabía leer y escribir, se sospechó de la autoría de sus obras y se dudó de su capacidad intelectual hasta llegar a cuestionar sus facultades mentales.

Hubo que esperar hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, para que saliera de la caricatura y la anécdota pseudohistórica, y se convirtiera en una de las grandes figuras humanistas de Francia al final del siglo XVIII.

Vía| Derechos Humanos de las mujeres

Imagen| Letralia

Jose Rendo Escrito por el abr 30 2012. Archivado bajo Derecho Internacional, Derecho Público, Jurídico.





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Jose Rendo Punta

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Jose Rendo

SUBEDITOR DE LA SECCIÓN DERECHO DE LA EMPRESA

Doble Licenciado en Derecho y ADE por la Universidad de Sevilla

Formación complementaria en la University College Maastricht

Masterando en Estudios Europeos por la Universidad de Sevilla

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