Jurídico 


“Okupas”: ¿Cuál es su régimen?

No es algo raro ver, con creciente frecuencia, imágenes de personas, jóvenes o no tanto, que por dificultades económicas o de otra índole se instala en edificios inhabitados.

Hemos llegado en algunos casos, incluso, a ver imágenes de esa misma gente siendo desalojada por la fuerza de dichos edificios. Las personas que salen en las imágenes y que, por tanto, han ocupado el edificio de turno, suelen denominarse “okupas”.

casa “okupa” de Paris

“Okupa” es un sobrenombre que proviene de un régimen jurídico quizás algo desconocido, pero que se le aplica directamente a este hecho: La Ocupación.

Por decirlo de una forma breve, la ocupación consiste en apoderarse o convertirse en dueño de una cosa determinada que no tiene propietario o ha sido abandonada o proviene de la naturaleza.

Si aplicamos esta “definición” de dicho régimen podríamos pensar que esas personas, jóvenes o no tanto, que vemos en televisión, internet, etc… están llevando a cabo el ejercicio de un derecho legítimo, pero la realidad es que no es así.

El 9 de Mayo de 1835 nació la llamada Ley de  Mostrencos. Dicha ley, viene a ser la base de la legislación actual, la Ley 33/2003 de Patrimonio de las Administraciones Publicas (LPAP). Esta última, como decía su antecesora, la Ley de Patrimonio del Estado aprobada en 1964, atribuye la titularidad de los inmuebles vacantes, es decir, de las viviendas abandonadas, directamente a la Administración General del Estado, convirtiéndose esta en el legítimo propietario de la vivienda o edificio.

Fachada del Palacio Social Okupado Autogestionado Malaya, Atocha

Teniendo en cuenta todo lo anterior, podemos llegar a la conclusión de que el acto llevado a cabo por los “okupas” es del todo ilegal, pero sin embargo encontramos otro medio de adquisición de la propiedad importante: la usucapión.

En resumen, la usucapión viene a decirnos, que en el caso de que una persona posea, sin ser legítimo propietario, algo, como puede ser un bien inmueble, pasaría a ser el legítimo dueño de la cosa en cuestión si se produce un uso continuado de la misma, durante un tiempo determinado. Pero para ello, aplicando el ejemplo de los “okupas”, la persona o personas que llevaran a cabo dicho acto no podrían ser interpeladas con anterioridad a dejar de cometerlo.

Por tanto, a la vista de esto ultimo, podríamos concluir que los “okupas”, aun llevando a cabo un hecho aparentemente tan simple como habitar una vivienda sin dueño, están entrando en el ámbito de unos regímenes legales mucho mas complejos y que a menudo, quizás por desconocimiento, nos llevan a conclusiones erróneas, pero que tienen sin duda serias consecuencias para el que lleva a cabo dicha acción, como por ejemplo, la habitual, el desahucio.

Vía| Lasarte Álvarez, Carlos. Principios de Derecho Civil IV: propiedad y derechos reales de goce. Editorial Marcial Pons.

Imagen| Paris, Atocha, Barcelona

RELACIONADOS