Jurídico 


Obligación de Medios y de Resultados

Sabemos que el concepto de Obligación es uno de los ejes centrales del Derecho privado, constituyendo el elemento principal tanto del derecho civil como del más especial derecho mercantil. Por regla general los hechos jurídicos, actos jurídicos o negocios jurídicos conllevan obligaciones de dar, hacer o no hacer para una o más partes, constituyendo por tanto la base del sistema jurídico. En nuestro Derecho positivo, y concretamente según el artículo 1089 CC, las fuentes de las obligaciones son la ley, los contratos, los cuasicontratos, los actos u omisiones ilícitos y los actos u omisiones en los que intervenga culpa o negligencia.

cc1Según el artículo 1088 CC las obligaciones pueden consistir, como ya adelantamos, en Dar, Hacer o No hacer algo. Cuándo se trata de Dar, la fuente de la obligación determinará por regla general el objeto de la prestación de la misma, por ejemplo entregar una cantidad de dinero. Cuándo se trata de No Hacer, está claro que la fuente de dicha obligación determinará igualmente un comportamiento negativo que supondrá la prestación objeto de dicha obligación.

Pero cuando se trata de Hacer, surge una interesante cuestión. La fuente de dicha obligación de Hacer indicará al obligado un determinado comportamiento que debe llevar a cabo para “hacer” algo, pero ¿cumplirá con la obligación el deudor solo si logra un resultado determinado? ¿O independientemente del resultado habrá cumplido si en su prestación ejecuta con diligencia todos los medios personales y técnicos necesarios para obtener el fin requerido?.

Ello nos lleva a una distinción tradicional de la teoría del Derecho Civil, aquella que distingue entre obligación de medios y obligación de resultados. Obligación de medios es aquella que obliga al deudor a desempeñar una prestación de Hacer poniendo todos los medios personales y técnicos necesarios, habiendo cumplido por tanto independientemente de que se haya logrado o no el fin deseado. Por ejemplo, un médico que debe operar a un paciente en una situación de vida o muerte está obligado a trabajar con la debida diligencia personal y profesional, pero habrá cumplido con su obligación independientemente de que salve la vida de su paciente o no lo logre. Lo que se le requiere es que cumpla con la “lex artis” profesional.

Obligación de resultados es aquella en la que el deudor solo cumple su obligación de Hacer si logra un resultado cc2determinado, no habiendo cumplido si el resultado no es el deseado. Por ejemplo, si una agencia de transportes se obliga por contrato a transportar un paquete de Sevilla a Málaga, y el paquete aparece en Almería, no habrá cumplido el deudor con su obligación.

Para responder a la cuestión planteada acerca de si el deudor en una obligación de Hacer ha cumplido o no con la misma habrá que estar principalmente a lo dispuesto por la fuente de dicha obligación. Así, cuándo de un contrato se trata, la fuente más común en el derecho civil y mercantil, habrá de estudiarse dicho contrato para ver si las partes pactaron un resultado determinado (como un pintor que se obliga a pintar una casa) o bien una mera obligación de medios (como puede ser la defensa en un juicio por un abogado).

En general, la distinción entre obligaciones de Hacer de medios y resultados, resulta más académica que práctica, por cuánto la autonomía de la voluntad de las partes establecerá en su negocio jurídico el fin objetivo determinado que se buscan con su pacto, siempre dentro de que dicho objeto sea licito, posible y determinado o determinable,  con base  en una justa causa. Pero no obstante dicha distinción académica resulta harto útil “a posteriori” cuándo ha de analizarse una obligación jurídica determinada en sede de análisis o en sede judicial.

Más información | La guía del derecho     lelizondo

Imágenes | wikipedia   filckr 

 

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